20 de agosto de 2010

Do you miss somebody?

No voy a postear. Unos amigos me acaban de invitar un té.

De todos modos no tenía nada que decir...

14 de agosto de 2010

La vida, esa Bitch

Estoy cansada. El último mes y medio ha sido terriblemente pesado. El 16 de junio me separé de C. Después de haber sido mujer felizmente casada durante 10 meses exactos, nos separamos. Y bueno, no era tan feliz casada. Da igual, en ningun lado he sido muy feliz más de un par de meses. Sin embargo, había llenado mi cubeta de ilusiones y sueños. Reality hits hard. De pronto, sin casa propia, sin refugio. Sin poder pintar, sin entender lo que pasó, sin poder parar de llorar días y días. Al principio sólo pensaba en vivir sola, en un depa propio y largar a todos al demonio. Como si fuera salvavidas, me aferré a esa idea obsesivamente, y me mantuvo a flote. Busqué el departamento ideal entre lugares feos, oscuros, peligrosos, pequeños, con el clóset en la sala, o 25 cucarachas en la cocina, o las paredes color bermellón. Ninguno me acomodaba, mi idea-salvavidas comenzó a desinflarse y el agua comenzó a cubrirme. A las dos semanas de iniciar mi búsqueda encontré un buen lugar. Cuando llevé los papeles a la inmobiliaria me avisaron que esa mañana un doctor había entregado sus papeles, y que si su expediente estaba bien, el departamento sería para él. Estuvo bien, por supuesto, y el doctor firmó contrato a la semana siguiente. En la semana número 4 encontré otro depa: llevé papeles y fui rechazada. Me dejé caer y comencé a hundirme en las arenas movedizas de la depresión. No quería salir de la cama, no quería ver a nadie, sentía que había fracasado de manera rotunda. Comencé a creer que no encontraría departamento, que perdería el trabajo, que no tenía amigos ni salvación. Ante la inminente caída en picada, llamé a Graciela y volví a terapia. No me sentí mejor, volver a terapia también era un fracaso. Además, hablar de C. era increíblemente doloroso. Me habría quedado a vivir en la cama si no fuera porque mi papá me invitó a la playa. Fui porque me daba igual estar en cualquier lado, de todos modos me cubría una nube de tristeza. Un día antes de salir, me llaman de la inmobiliaria para avisarme que el doctor que me había ganado el departamento hacía dos semanas, acababa de ser transferido a provincia, y que si yo todavía estaba interesada, el depa era mío. Mi búsqueda había terminado de una forma inesperada. Yo no lo podía creer, ni contenta me puse. Algo saldrá mal, pensé y con todo y dudas, fijé fecha para firmar contrato al volver de la playa. En la playa el recuerdo de C. fue insoportable, pero más esporádico. Al volver al D.F. comencé a pisar firme. Planear la mudanza, firmar el contrato, hacer listas de lo que necesitaría para empezar a vivir sola me dieron sentido de realidad. Poco a poco me fui alegrando de tener un espacio propio. Al día siguiente de haberme mudado, cuando la vida me sonreía un poquito más que en el último mes, cené sola con mi papá. Suena mi celular y contesto pero no oigo nada. ¿Por qué no te sales?, me recomienda mi papá y me salgo a la calle para mejorar la recepción. -¿Bueno? -Sí, ¿Liliana? -Sí, ella habla. -Soy L. R., la organizadora de la Bienal Gómez Palacio. Chin, pensé, algo le pasó a mi cuadro. A principios de junio había participado en la convocatoria de la Bienal y cuando acababa de dejar a C. me avisaron que una obra había sido seleccionada. Con mucha alegría, la envié a Gómez para la exposición. -Hola L, ¿cómo estás? ¿qué pasó? -Liliana, te llamo para darte la noticia de que ganaste la Bienal. -¿Qué? -Que ganaste la Bienal. -(Unos momentos de silencio) Esta es una broma, ¿verdad? – Las manos me empiezan a temblar incontrolablemente. Escucho cómo se ríe. -No, Liliana, no es una broma. Estamos aquí reunidos con los miembros del jurado, a todos nos da mucho gusto avisarte que tu pintura ganó la Bienal. – Las manos me tiemblan aún más, la voz se me corta. -Pe..perdón, pero… no.. no entiendo, ¿es en serio?... ¿No es una broma? (…) Cuando vuelvo a la mesa, tengo que hacer un esfuerzo para dejar de temblar. Con un hilo de voz le digo a mi papá: no lo vas a creer, yo no lo creo, me llamaron de la Bienal, que gané el primer premio. Mi papá se ríe y da palmadas en la mesa, y sale del restaurante para llamar a Milena y platicarle. Mientras tanto, yo estoy llorando y no paro de temblar. No lo puedo creer, seguro es una broma, algo está mal, no puede ser. En estado de shock le aviso a mi mamá, hago planes para salir al día siguiente a Gómez para la inauguración, me levanto temprano y Milena me lleva al aeropuerto. En estado de shock me subo al avión, escribo unas palabras de agradecimiento para esa noche, y paso toda la tarde como alelada. En estado de shock contesto por teléfono una entrevista para el periódico el Siglo de Durango. El shock se me quita esa noche, cuando me dan el cheque y me toman fotos y todo el mundo me felicita y quieren conocerme y hablar conmigo. Me piden mi mail, me piden mi opinión sobre la exposición, me preguntan qué quiere decir mi pintura. Se asombran de que sea tan joven y me dicen que soy una promesa del arte. Brillo. Me olvido de C., de la tristeza y en esos momentos largo todo al demonio. Estoy realmente sorprendida: nunca esperé ganar. Vuelvo de Gómez y tengo ganas de dormir una semana entera en mi nuevo departamento. C. todavía me hace falta, mucha falta. El corazón aun me duele, pero el 90% de mi angustia se ha ido, y las ganas de pintar y ponerme a trabajar son más fuertes que nunca. La motivación está presente, y la seguridad económica también. Como C. solía decirme: China, deja de quejarte y ponte a trabajar.

12 de mayo de 2010

Wallpaper fan

Me estoy volviendo fan del papel tapiz... O mejor dicho, de los diseños del papel tapiz y de los estampados de las telas. Creo que la mejor palabra es pattern. I'm a PATTERN FAN. Me gustan las repeticiones.

11 de febrero de 2010

Aging

Desde que cumplí 26 años he estado actuando de la forma más extraña. En seis meses he cambiado hábitos, likes and dislikes, ideas, formas de actuar. He dejado de fumar, de salir, de tomar y de bailar. Lo más raro es que hubo un cierto malestar que, a veces más notorio, a veces menos, se mantuvo latente throughout 2008 y 2009 (ver por ejemplo, entrada Weird Times). Los cambios que ha habido responden a este malestar. Es, digamos, la búsqueda por una vida mejor o diferente. Las actitudes de antes me aburren, etcétera. Toda esta introducción es para platicar que ayer hice algo que antes de mis 26 nunca nunca se me habría ocurrido hacer. No sólo no lo habría hecho, sino que me habría mofado de quien lo hiciera. En fin: gasté 450 pesos en una tarjeta de entrada mensual a un gimnasio. Y asistí a una primera clase de aerobics que me hizo sudar y ponerme tan roja que me dio vergüenza estar en público y frente a tantos espejos. Pero vergüenza y todo seguí hasta el fin de la clase y me propongo regresar varias veces por semana. La verdad es que me sentí muy contenta. No sé qué es lo que ha pasado en estos seis meses, pero me tiene cada vez más diferente... y cada vez más feliz.

4 de febrero de 2010

For you blue

I'm cold. And feeling like shit. Oh, well, ok.. just a bit blue.

31 de enero de 2010

29 de enero de 2010

Noticias que les debía...

Hasta ahora había mantenido silencio acerca de la difícil cadena de eventos inesperados que se apretujaron en unos cuantos meses del año pasado. Como ustedes saben, tuve un verano increíble de viajera, incluso hice algunos posts al respecto. El avión de Madrid me trajo a la realidad el martes 1 de septiembre, a las 7 de la tarde. No me imaginaba yo cuánto cambiaría todo para mí en el mes siguiente. No. 1: la despedida de Milena. Se despidió de nosotros toda la primera semana de septiembre y su avión despegó el martes 8 de septiembre, a las 12 del día. Mi hermana pequeña, Milena, se fue a hacer maestría y doctorado a la Universidad de Chicago, del 2009 al 2014. Cinco años de ausencia. Yo sabía que se iba en septiembre y ella sabía que yo estaría de viaje en verano, así que recorrió su boleto de ida para que pudiéramos encontrarnos una semana, antes de separarnos por más tiempo. It was sad and weird, at the same time it was great (for her) and we were happy. But we all knew we would miss her like crazy. And when I say "all" I mean everybody, all my sister's friends, our family, all her acquaintances here, in Mexico, her country so-far. Now, she's happy and free and a foreigner in a new place, with a new life, and new friends. Still, we miss her. ----- No. 2 La búsqueda de casa: Regresé el martes 1 de septiembre a una casa con dos ocupantes: mi mamá y mi abuela. Mi abuela vivía con nosotros desde hacía 4 meses, pero aún sin acomodarse bien por una sencilla razón: no había cuartos suficientes. Había tres: la oficina de mi mamá, su cuarto (compartido con mi abuela) y el mío. Después del mes y medio de viaje, pude ver claramente que no estábamos a gusto amontonadas así. Mi mamá y mi abuela casi se sacaban los ojos cada mañana, de modo que la primera decisión fue irme al departamento compartido que Milena dejaba y ocupar un cuarto. La segunda decisión, tomada pocas horas después, fue rentar un departamento con C., después de apenas 5 meses de noviazgo -con una separación intermedia de mes y medio, por el viaje-. Una decisión que se vio presionada por la situación externa, pero que extrañamente se sentía bien y libre. Así comenzamos la búsqueda de departamento, topándonos con los especímenes más extraños, que comparto con ustedes. Uno de los primeros, en la colonia Portales, fue el departamento octogonal: Todas las habitaciones de ese departamento eran octogonales, de modo que no se podía ubicar una cama, a menos de que la cabecera quedara esquinada: El departamento, además, se ubicaba un poco más abajo que la planta baja, de modo que media ventana estaba tapado por el nivel del piso. Otro que vimos poco después, fue el departamento al borde del precipicio.
Aquí está C., en la calle aledaña al departamento. Un tropezón en las escaleras que aparecen en la foto, podía resultar en caída libre unos 40 metros. Era una calle tan empinada como sólo he visto en Taxco... y en Xochimilco, cerca de la ENAP. De ese departamento desgraciadamente no tengo fotos, pero era una joya. También estaba en planta baja y como la calle era tan empinada, tenía en las paredes las marcas de agua, en temporada de lluvias. Se inundaba alrededor de 30 centímetros. Y, buscando buscando, finalmente encontramos el lugar perfecto. Yo ya comenzaba a desmoralizarme, pensando que nunca encontraríamos un buen lugar con nuestro presupuesto, cuando, en la colonia Nonoalco Mixcoac, entre las calles con nombres de pintores, surgió esta pequeña vecindad vieja remodelada: Esta es la entrada de la calle. Este pasillo está entre grandes casas. La vecindad está así aislada de la calle por unos 20 metros y por lo mismo es tranquila y silenciosa. No se oye más que los aviones.
Desde que vi los pasillos que conectan los diferentes departamentos me enamoré del lugar y me encantó su estilo. Pero cuando abrieron la puerta del departamento número 13 para que lo viéramos, supe que ahí quería vivir y pintar, con C.
Espacios amplios, recién pintados de blanco. Techos altos, piso viejo y padre. Cocina perfect-size para una pareja que nunca antes había cocinado en serio. También blanca, todo blanco cual paloma. En ese momento comenzó a invadirme una emoción de recién casada que aún no se me quita del todo, y que nunca pensé que experimentaría.
Al salir del departamento ya no me quería ir. Tenía ganas de hacer la mudanza ese mismo viernes. En lugar de eso, nos mudamos el martes 15 de septiembre, aprovechando que todo el DF estaría distraído en las fiestas patrias. De modo que, en 3 martes cambió el mundo para mí. El primero volví de viaje, el segundo se fue Milena y el tercero, me mudé con mi chico. ------ Para no acabar esta entrada así, dramáticamente, les comparto esta foto del Ángel de la Independencia morado, de noche.
THE END.

5 de enero de 2010

Felicidad

Viajar, despertar todos los días con C., besarlo en la nuca, visitar a Carlos y entrar a la paz de su casa, cenar queso, entrar al tibio baño matutino, leer una buena novela, dar una buena clase, recibir besos de C. en la cara, encontrar un color en la mente y mezclarlo en la paleta, escribir en mi diario, reír, caminar, descifrar un mapa, resolver un Sudoku, sentir el sol en la espalda, sentirse en paz con el mundo, un estanque con lirios, oír que C. dice te amo. Hacer una cosa bien hecha.