26 de abril de 2009

Uncertainty

La noticia de todas las primeras planas. No sólo en México, sino en El Pais, Le Monde, y el New York Times. La ciudad está extraña. Semi paralizada, el ambiente que se vive es de película, resulta casi ficticio. No se conoce a los muertos, ni se ve a la gente estornudar por las calles, y sin embargo, parece que los ojos del mundo están puestos en nuestra ciudad. Vacaciones inesperadas para jóvenes, niños y maestros. Suspensión de todas las actividades públicas, incluidas las culturales. Inseguridades colectivas e inesperadas. Y la avasalladora cotidianidad, un domingo como cualquiera a fin de cuentas.

12 de abril de 2009

Happiness

Hay un desastre en mi cuarto. Hay un poco de desorden en mi vida. Y, de nuevo, comienzo a estar enamorada... Eso indica que es un buen momento para empezar. O, mejor dicho, recomenzar. Para mí, ya todo ha iniciado -cada vez hay menos primeras veces-. Claro, uno se cansa a veces, o se cae. Los hoyos negros pueden ser profundos. Oscuros. Habitados por el miedo y el dolor. Es difícil entonces saber si es cierto que se está llegando a algo. El desorden es buen principio. También es importante observar que el orden no llega de un día a otro. Importante es la paciencia, la tenacidad y la disciplina. El trabajo. En mi caso, la pintura: cotidiana, inalcanzable, llena de sin sentidos, escurridiza, celosa... Por eso y otras cosas, en este momento es necesaria también la ligereza, la elasticidad y el descanso. Volver al centro, a lo básico. Esos son los buenos principios de todo. Lograr una mezcla heterogénea, como un licuado mañanero energetizante. Seguir pintando, continuar con mi compromiso. Mañana lunes, creo que desordenaré un poco más mi cuarto. Y ahora comienzo de nuevo a estar enamorada. ¿Ya lo había dicho?

2 de abril de 2009

Weird times

Ir caminando por la calle con la sensación de haberse comido un martillo. O de tener un permanente dolor de cabeza insignificante. De respirar a medias. De estar harta de tener callos en los pies. Sufrir por no tener iPod. Dudar si uno debió haber estudiado mejor contaduría. En fin, cosas de todos los días...