¿Que por qué no he posteado últimamente?
Mmmm... pues dejé de fumar.
martes 10 de noviembre de 2009
miércoles 19 de agosto de 2009
Madrid II
40 grados centígrados
25 días
07 ciudades
20 sandwiches
03 kilos menos
14 trenes
13 museos
03 insomnios
05 casas
04 reencuentros
1.5 libretas
1105 fotos
01 bicicleta
--
Unas viejitas madrileñas, sentadas al borde de una fuente, con vestidos floreados, conversando a gritos.
--
Seis italianos jóvenes en Barcelona, besando a cuanta chica joven y guapa se atravesara en su camino, para sorpresa de las chicas... pero no oí que ninguna se quejara.
--
Pero sobre todo, los trenes... En muchos lugares ni siquiera salí de la estación. Subía y bajaba en estaciones cuyos idiomas retorcidos no conozco, preguntaba horas y andenes, arrastraba mi maleta por las estaciones, pagaba 40 centavos de euro para entrar al baño y lavarme la cara rápidamente antes de tomar el siguiente. Trenes a los que me subía medio dormida, super cansada, harta de llevar todo el día en movimiento; trenes en los que no tenía asiento y tuve que sentarme en mi maleta en el pasillo, trenes que llevaban 7 minutos de retraso y eso hacía refunfuñar a los franceses. Trenes llenos de familias españolas de vacaciones, en donde niños y adultos se gritaban bromas y majaderías todo el viaje; trenes en los que me tocó sentarme de espaldas al movimiento del tren, o trenes de dos pisos. Y prácticamente el mismo paisaje, de París hasta Amsterdam, y otro, muy diferente, del sur de Francia - Montpellier, hasta Barcelona y Madrid.
25 días
07 ciudades
20 sandwiches
03 kilos menos
14 trenes
13 museos
03 insomnios
05 casas
04 reencuentros
1.5 libretas
1105 fotos
01 bicicleta
--
Unas viejitas madrileñas, sentadas al borde de una fuente, con vestidos floreados, conversando a gritos.
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Seis italianos jóvenes en Barcelona, besando a cuanta chica joven y guapa se atravesara en su camino, para sorpresa de las chicas... pero no oí que ninguna se quejara.
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Pero sobre todo, los trenes... En muchos lugares ni siquiera salí de la estación. Subía y bajaba en estaciones cuyos idiomas retorcidos no conozco, preguntaba horas y andenes, arrastraba mi maleta por las estaciones, pagaba 40 centavos de euro para entrar al baño y lavarme la cara rápidamente antes de tomar el siguiente. Trenes a los que me subía medio dormida, super cansada, harta de llevar todo el día en movimiento; trenes en los que no tenía asiento y tuve que sentarme en mi maleta en el pasillo, trenes que llevaban 7 minutos de retraso y eso hacía refunfuñar a los franceses. Trenes llenos de familias españolas de vacaciones, en donde niños y adultos se gritaban bromas y majaderías todo el viaje; trenes en los que me tocó sentarme de espaldas al movimiento del tren, o trenes de dos pisos. Y prácticamente el mismo paisaje, de París hasta Amsterdam, y otro, muy diferente, del sur de Francia - Montpellier, hasta Barcelona y Madrid.
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La verdá que hasta da alegría,
Viajes
viernes 31 de julio de 2009
Paris I
(Aviso. Entrada escrita en calidad de bulto y con intereses marcadamente pictoricos):
Ya estoy en Paris, llegue aqui el lunes. El miercoles me fui al Museo Rodin y Delacroix, ayer jueves estuve desde tempranito en el Louvre hasta que lo cerraron, y hoy estuvo maratonico, todo el Museo D'Orsay en la manhana, el Orangerie por la tarde y en la noche hoy permanecia el Louvre abierto hasta las 9 asi que saliendo del Orangerie a las 6 me fui para el Louvre. Ahora me duelen los pies a morir y un poco la cabeza pero estoy tan contenta... he visto tantas cosas. Despues de dos horas de recorrido me siento abrumada por tanta pintura, pero tras un breve descanso me recupero y sigo, sigo, sigo; pensando que no se cuando pueda volver y quiero ver lo mas posible.
Creo que el Prado estara un poco mejor que el Louvre en cuanto a pintura, no se por que. El miercoles recorri todo Paises Bajos y Alemania y un poquito de pintura francesa. Rubens, Van Dyck, unos pocos Rembrandt, un Durero, Van Eyck y de los dos Vermeer que tienen, la costurera esta prestada en exposicion temporal a Osaka. La virgen del canciller Roulin me sorprendio por su tamanho y por los colores: es mucho mas oscura de lo que yo creia, y pequenhita. De Durero, Rembrandt y Frans Hals tenia mas expectativas, creo, aunque frente a la res abierta de Rembrandt me quede varios minutos, admirando las pinceladas que le van dando forma. De Rubens no conocia la secuencia de 24 pinturas que le hizo a Maria de Medici y me fascino por su monumentalidad y por la narrativa. Hoy entre al ala de pintura italiana y ahi si de pronto se me caian los calzones. Solo hubo un Andrea del Sarto, del cual tengo muchas expectativas, y no tenia veladuras, buu. Pero las Bodas de Canaa, por dios. Sabia que era grande pero verlo en vivo, hijoles. Creo que nunca en mi vida habia visto una pintura tan grande. Y la verdad es que todos los renacentistas si son para admirarse.
He estado viendo mucho, muchisimo, los tratamientos. Colores, veladuras, empastes, pinceladas, bases, transparencias y opacidades. Tratamientos de pieles, claras y oscuras, iluminadas o en sombras, muertos, vivos, angeles, desnudos, retratos. Tratamientos de telas de todos colores pero sobre todo rojas, telas brillantes, delgadas, pesadas, alfombras, tapices o algodon, ligeritas, transparentes, velos. Telas negras sobre fondos negros. Alfombras peludas que parecen alfombras. En fin, detalles. Cada que puedo pego la nariz a los cuadros y asi he visto que casi todos los impresionistas no usaban bases, pintaban directo sobre la tela que tiene un color crudo y que generalmente es rugosa. A diferencia por ejemplo de Delacroix o de Tiepolo (otro con el que se me cayeron los calzones), que usan una base color kraft-rojiza sobre la cual dibujan y comienzan a construir con capas de pintura transparente, de modo que lo que esta lejos en los ultimos planos no tiene casi color, es solo dibujo sobre la base y en cambio las figuras principales estan super construidas capa tras capa transparente. De lejos esto no se nota, pero de cerca se ve clarito.
Estoy por primera vez experimentando de viva vista lo que ha sido la historia de la pintura. VIENDO cara a cara los descubrimientos e innovaciones que significo el Renacimiento italiano, cosas que aprendi en Historia del Arte pero nunca habia visto. Vi tambien los cambios que supuso el impresionismo y las vanguardias modernistas con respecto al academicismo anterior. Viendo los murales que pinto Delacroix para una iglesita de aqui que se llama Saint sulpice, me di cuenta de que, como dice Richter, en efecto es imposible ya pintar como se pintaba antes. Porque ellos miraban el mundo diferente y sobre todo la pintura era otra cosa.
Mi visita al Museo Rodin me dejo pensando mucho en el erotismo. La verdad es que creia que no me gustaba Rodin, pero sala tras sala de escultura erotica, en la que El Beso es lo mas light, me hicieron pensarmelo dos veces. Por supuesto que en el Louvre y en el Orsay estuve atenta sobre todo al desnudo y al erotismo, pero nada me provoco las sensaciones de Rodin. Debo decir que en Orsay esta El principio del mundo de Courbet y no me lo esperaba y ahi si me emocione tal cual, aunque ya en vivo no soy muy fan de Courbet, y descubro que tampoco de Ingres.
Manhana ire al Museo Picasso y de nuevo al Louvre, a terminar la pintura francesa y la espanhola, que me faltan. Y el domingo, mi ultimo dia en Paris, ire al Pompidou, a finalizar este recorrido de la historia del arte.
Creo que no es justo que los franceses tengan toooda la pintura, y que en Mexico nos estemos muriendo de sed pictorica jajaja. Y para que si los franceses ni la ven, hay puros japoneses y espanholes y gringos y sudamericanos tomandole fotos a la mona lisa y a la venus de milo. Te juro que yo no iba a un ritmo particularmente lento y no habia nadie que se acercara siquiera al ritmo que yo llevaba. Nadie sentado en los banquitos viendo la pintura, todos abanicandose con el mapa nomas. Sera porque es verano que se llena de turistas... por lo menos no esta como el Carrillo Gil, vacio.
(Perdonen ustedes los acentos, escribo desde una mac francesa...)
Ya estoy en Paris, llegue aqui el lunes. El miercoles me fui al Museo Rodin y Delacroix, ayer jueves estuve desde tempranito en el Louvre hasta que lo cerraron, y hoy estuvo maratonico, todo el Museo D'Orsay en la manhana, el Orangerie por la tarde y en la noche hoy permanecia el Louvre abierto hasta las 9 asi que saliendo del Orangerie a las 6 me fui para el Louvre. Ahora me duelen los pies a morir y un poco la cabeza pero estoy tan contenta... he visto tantas cosas. Despues de dos horas de recorrido me siento abrumada por tanta pintura, pero tras un breve descanso me recupero y sigo, sigo, sigo; pensando que no se cuando pueda volver y quiero ver lo mas posible.
Creo que el Prado estara un poco mejor que el Louvre en cuanto a pintura, no se por que. El miercoles recorri todo Paises Bajos y Alemania y un poquito de pintura francesa. Rubens, Van Dyck, unos pocos Rembrandt, un Durero, Van Eyck y de los dos Vermeer que tienen, la costurera esta prestada en exposicion temporal a Osaka. La virgen del canciller Roulin me sorprendio por su tamanho y por los colores: es mucho mas oscura de lo que yo creia, y pequenhita. De Durero, Rembrandt y Frans Hals tenia mas expectativas, creo, aunque frente a la res abierta de Rembrandt me quede varios minutos, admirando las pinceladas que le van dando forma. De Rubens no conocia la secuencia de 24 pinturas que le hizo a Maria de Medici y me fascino por su monumentalidad y por la narrativa. Hoy entre al ala de pintura italiana y ahi si de pronto se me caian los calzones. Solo hubo un Andrea del Sarto, del cual tengo muchas expectativas, y no tenia veladuras, buu. Pero las Bodas de Canaa, por dios. Sabia que era grande pero verlo en vivo, hijoles. Creo que nunca en mi vida habia visto una pintura tan grande. Y la verdad es que todos los renacentistas si son para admirarse.
He estado viendo mucho, muchisimo, los tratamientos. Colores, veladuras, empastes, pinceladas, bases, transparencias y opacidades. Tratamientos de pieles, claras y oscuras, iluminadas o en sombras, muertos, vivos, angeles, desnudos, retratos. Tratamientos de telas de todos colores pero sobre todo rojas, telas brillantes, delgadas, pesadas, alfombras, tapices o algodon, ligeritas, transparentes, velos. Telas negras sobre fondos negros. Alfombras peludas que parecen alfombras. En fin, detalles. Cada que puedo pego la nariz a los cuadros y asi he visto que casi todos los impresionistas no usaban bases, pintaban directo sobre la tela que tiene un color crudo y que generalmente es rugosa. A diferencia por ejemplo de Delacroix o de Tiepolo (otro con el que se me cayeron los calzones), que usan una base color kraft-rojiza sobre la cual dibujan y comienzan a construir con capas de pintura transparente, de modo que lo que esta lejos en los ultimos planos no tiene casi color, es solo dibujo sobre la base y en cambio las figuras principales estan super construidas capa tras capa transparente. De lejos esto no se nota, pero de cerca se ve clarito.
Estoy por primera vez experimentando de viva vista lo que ha sido la historia de la pintura. VIENDO cara a cara los descubrimientos e innovaciones que significo el Renacimiento italiano, cosas que aprendi en Historia del Arte pero nunca habia visto. Vi tambien los cambios que supuso el impresionismo y las vanguardias modernistas con respecto al academicismo anterior. Viendo los murales que pinto Delacroix para una iglesita de aqui que se llama Saint sulpice, me di cuenta de que, como dice Richter, en efecto es imposible ya pintar como se pintaba antes. Porque ellos miraban el mundo diferente y sobre todo la pintura era otra cosa.
Mi visita al Museo Rodin me dejo pensando mucho en el erotismo. La verdad es que creia que no me gustaba Rodin, pero sala tras sala de escultura erotica, en la que El Beso es lo mas light, me hicieron pensarmelo dos veces. Por supuesto que en el Louvre y en el Orsay estuve atenta sobre todo al desnudo y al erotismo, pero nada me provoco las sensaciones de Rodin. Debo decir que en Orsay esta El principio del mundo de Courbet y no me lo esperaba y ahi si me emocione tal cual, aunque ya en vivo no soy muy fan de Courbet, y descubro que tampoco de Ingres.
Manhana ire al Museo Picasso y de nuevo al Louvre, a terminar la pintura francesa y la espanhola, que me faltan. Y el domingo, mi ultimo dia en Paris, ire al Pompidou, a finalizar este recorrido de la historia del arte.
Creo que no es justo que los franceses tengan toooda la pintura, y que en Mexico nos estemos muriendo de sed pictorica jajaja. Y para que si los franceses ni la ven, hay puros japoneses y espanholes y gringos y sudamericanos tomandole fotos a la mona lisa y a la venus de milo. Te juro que yo no iba a un ritmo particularmente lento y no habia nadie que se acercara siquiera al ritmo que yo llevaba. Nadie sentado en los banquitos viendo la pintura, todos abanicandose con el mapa nomas. Sera porque es verano que se llena de turistas... por lo menos no esta como el Carrillo Gil, vacio.
(Perdonen ustedes los acentos, escribo desde una mac francesa...)
sábado 25 de julio de 2009
Madrid I
He llegado. Con día y medio que llevo aquí me siento ya diferente. El primer día, medio día, lo he dedicado a descansar. En el avión casi no dormí aunque no me puse nerviosa con el vuelo. Cuando entrábamos en turbulencia, sencillamente pensaba que estaba ahí por decisión mía y eso me daba seguridad y me tranquilizaba. Llegué a Madrid, a la casa de mi tía que es maravillosa. Una casa grande, en las afueras, con perro y piscina y refrigerador que hace hielitos, todo el paquete. Llegué en un estado alterado de conciencia por el cansancio. Aventé las maletas y dormí varias horas de tirón. Desperté a cenar, saludé a la familia y de nuevo a dormir.
Desperté casi a mediodía, en la casa vacía -cada quien en sus cosas- y me metí a nadar al agua fría de la alberca. Comenzaba a sentirme tranquila, en cuerpo y mente. Y a darme cuenta lo difícil que es tener la mente en calma cuando estoy en México, en mi vida normal; el caudal de pensamientos cotidianos generalmente me jalan y me llevan a empujones, casi siempre terminando en la angustia. Aquí, ahora, es sencillo vivir el momento. No puedo hacer más, a eso vine.
Por la tarde me fui a Madrid. Me bajé en el metro Sol, y caminé a la Plaza Mayor. Callejeando, me fui hasta la Almudena, el Palacio Nacional y luego subí por todo Princesa hasta Moncloa. Estas caminatas europeas, sola y en silencio, son un alimento buenísimo para mi alegría. To wander around, sin rumbo ni ruta fija, me hacen increíblemente feliz y ligera. Me tomé un expreso helado para el calor, me fumé unos cigarros, escribí y dibujé en mi libreta... y he vuelto contenta. Creo que me estoy recuperando de lo que sea que me haya invadido en estos últimos meses, una tristeza rara, una angustia.
En fin, el lunes me voy a Barcelona y luego paso la noche viajando a París. Llegaré a París el 28 en la mañana, el día de mi cumpleaños. De modo que volveré a celebrar un cumpleaños ahí, como a los quince. ¿Sabes algo, Mil? Estuve pensando y qué bueno que te vas. No por nosotros, que te vamos a extrañar un chingo, sino por ti, porque estar lejos y estar sola es, por lo menos al principio, tener las cosas un poco más fáciles, un poco más claras, un poco más ligeras. Es volver a empezar, es la emoción del inicio y es la posibilidad abierta. Eso vale la pena y eso hay que procurar no perderlo, incluso después, cuando uno está ya tan habituado a la vida que no ve posibilidad alguna. Es sólo aparente... en realidad siempre hay posibilidades.
Desperté casi a mediodía, en la casa vacía -cada quien en sus cosas- y me metí a nadar al agua fría de la alberca. Comenzaba a sentirme tranquila, en cuerpo y mente. Y a darme cuenta lo difícil que es tener la mente en calma cuando estoy en México, en mi vida normal; el caudal de pensamientos cotidianos generalmente me jalan y me llevan a empujones, casi siempre terminando en la angustia. Aquí, ahora, es sencillo vivir el momento. No puedo hacer más, a eso vine.
Por la tarde me fui a Madrid. Me bajé en el metro Sol, y caminé a la Plaza Mayor. Callejeando, me fui hasta la Almudena, el Palacio Nacional y luego subí por todo Princesa hasta Moncloa. Estas caminatas europeas, sola y en silencio, son un alimento buenísimo para mi alegría. To wander around, sin rumbo ni ruta fija, me hacen increíblemente feliz y ligera. Me tomé un expreso helado para el calor, me fumé unos cigarros, escribí y dibujé en mi libreta... y he vuelto contenta. Creo que me estoy recuperando de lo que sea que me haya invadido en estos últimos meses, una tristeza rara, una angustia.
En fin, el lunes me voy a Barcelona y luego paso la noche viajando a París. Llegaré a París el 28 en la mañana, el día de mi cumpleaños. De modo que volveré a celebrar un cumpleaños ahí, como a los quince. ¿Sabes algo, Mil? Estuve pensando y qué bueno que te vas. No por nosotros, que te vamos a extrañar un chingo, sino por ti, porque estar lejos y estar sola es, por lo menos al principio, tener las cosas un poco más fáciles, un poco más claras, un poco más ligeras. Es volver a empezar, es la emoción del inicio y es la posibilidad abierta. Eso vale la pena y eso hay que procurar no perderlo, incluso después, cuando uno está ya tan habituado a la vida que no ve posibilidad alguna. Es sólo aparente... en realidad siempre hay posibilidades.
jueves 9 de julio de 2009
De futuros viajes
El ritmo de este blog se va marcando por temporadas. La intensidad del posteo se rige por factores diversos que se entrecruzan. Temporadas de fumar y de no fumar tanto, de estar enamorada o no estarlo o estarlo poco, temporadas de pintar y de ir avanzando en la pintura, suavecita, fluyendo... o tiempos en los que la pintura se llena de problemas y dificultades.
En dos semanas parto, me voy a Madrid. Anhelo ese viaje. Tengo ganas de dejar atrás los problemas, los miedos, la cotidianidad. Tal vez postearé más desde allá, mis andanzas y aventuras.
Temporadas de viajar... emoción y cambio.
En dos semanas parto, me voy a Madrid. Anhelo ese viaje. Tengo ganas de dejar atrás los problemas, los miedos, la cotidianidad. Tal vez postearé más desde allá, mis andanzas y aventuras.
Temporadas de viajar... emoción y cambio.
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Búsquedas espirituales,
La verdá que hasta da alegría
miércoles 8 de julio de 2009
Deuda pendiente
Y entonces, aquí está la portada del número dieciocho de la revista Lenguaraz, ilustrada por una servidora...
Después de promocionar el blog en RadioIbero, y conseguir con ello los amables comentarios de 2 nuevos lectores, -caray- lo mínimo es subir la portada para que la puedan ver e intentar convencerlos de que compren la revista. Bara bara, a veintitrés pesitos nomás...

Puntos de venta: Sanborns, Cafe Caffe y Librerías Educal de toda la República. Para más detalles, entren a Lenguaraz.com
Después de promocionar el blog en RadioIbero, y conseguir con ello los amables comentarios de 2 nuevos lectores, -caray- lo mínimo es subir la portada para que la puedan ver e intentar convencerlos de que compren la revista. Bara bara, a veintitrés pesitos nomás...

Puntos de venta: Sanborns, Cafe Caffe y Librerías Educal de toda la República. Para más detalles, entren a Lenguaraz.com
miércoles 17 de junio de 2009
Barbara
Oh, glorioso ayer, cuando la ciudad de México recibió un chaparrón sorpresivo, que vino a acabar con el sofocante calor que ya había durado unas dos semanas. Para celebrar esta limpieza larga y necesitada, el día que hoy amanece fresco y con colores más brillantes, el cielo que promete brillar azul y tal vez por la tarde oscurecerse de nuevo, para celebrar todo esto es que escribo este post. Y sólo por eso.
Rappelle-toi Barbara
Il pleuvait sans cesse sur Brest ce jour-là
Et tu marchais souriante
Epanouie ravie ruisselante
Sous la pluie
Rappelle-toi Barbara
Il pleuvait sans cesse sur Brest
Et je t'ai croisée rue de Siam
Tu souriais
Et moi je souriais de même
Rappelle-toi Barbara
Toi que je ne connaissais pas
Toi qui ne me connaissais pas
Rappelle-toi
Rappelle toi quand même ce jour-là
N'oublie pas
Un homme sous un porche s'abritait
Et il a crié ton nom
Barbara
Et tu as couru vers lui sous la pluie
Ruisselante ravie épanouie
Et tu t'es jetée dans ses bras
Rappelle-toi cela Barbara
Et ne m'en veux pas si je te tutoie
Je dis tu à tous ceux que j'aime
Même si je ne les ai vus qu'une seule fois
Je dis tu à tous ceux qui s'aiment
Même si je ne les connais pas
Rappelle-toi Barbara
N'oublie pas
Cette pluie sage et heureuse
Sur ton visage heureux
Sur cette ville heureuse
Cette pluie sur la mer
Sur l'arsenal
Sur le bateau d'Ouessant
Oh Barbara
Quelle connerie la guerre
Qu'es-tu devenue maintenant
Sous cette pluie de fer
De feu d'acier de sang
Et celui qui te serrait dans ses bras
Amoureusement
Est-il mort disparu ou bien encore vivant
Oh Barbara
Il pleut sans cesse sur Brest
Comme il pleuvait avant
Mais ce n'est plus pareil et tout est abîmé
C'est une pluie de deuil terrible et désolée
Ce n'est même plus l'orage
De fer d'acier de sang
Tout simplement des nuages
Qui crèvent comme des chiens
Des chiens qui disparaissent
Au fil de l'eau sur Brest
Et vont pourrir au loin
Au loin très loin de Brest
Dont il ne reste rien.
Jacques Prévert, "Paroles", Gallimard, 1946
Rappelle-toi Barbara
Il pleuvait sans cesse sur Brest ce jour-là
Et tu marchais souriante
Epanouie ravie ruisselante
Sous la pluie
Rappelle-toi Barbara
Il pleuvait sans cesse sur Brest
Et je t'ai croisée rue de Siam
Tu souriais
Et moi je souriais de même
Rappelle-toi Barbara
Toi que je ne connaissais pas
Toi qui ne me connaissais pas
Rappelle-toi
Rappelle toi quand même ce jour-là
N'oublie pas
Un homme sous un porche s'abritait
Et il a crié ton nom
Barbara
Et tu as couru vers lui sous la pluie
Ruisselante ravie épanouie
Et tu t'es jetée dans ses bras
Rappelle-toi cela Barbara
Et ne m'en veux pas si je te tutoie
Je dis tu à tous ceux que j'aime
Même si je ne les ai vus qu'une seule fois
Je dis tu à tous ceux qui s'aiment
Même si je ne les connais pas
Rappelle-toi Barbara
N'oublie pas
Cette pluie sage et heureuse
Sur ton visage heureux
Sur cette ville heureuse
Cette pluie sur la mer
Sur l'arsenal
Sur le bateau d'Ouessant
Oh Barbara
Quelle connerie la guerre
Qu'es-tu devenue maintenant
Sous cette pluie de fer
De feu d'acier de sang
Et celui qui te serrait dans ses bras
Amoureusement
Est-il mort disparu ou bien encore vivant
Oh Barbara
Il pleut sans cesse sur Brest
Comme il pleuvait avant
Mais ce n'est plus pareil et tout est abîmé
C'est une pluie de deuil terrible et désolée
Ce n'est même plus l'orage
De fer d'acier de sang
Tout simplement des nuages
Qui crèvent comme des chiens
Des chiens qui disparaissent
Au fil de l'eau sur Brest
Et vont pourrir au loin
Au loin très loin de Brest
Dont il ne reste rien.
Jacques Prévert, "Paroles", Gallimard, 1946
domingo 10 de mayo de 2009
Diez de mayo, again
Sentada en mi cocina, me termino un espresso americano helado de Starbucks, intentando no fumar más y escribir este post en menos de media hora para dormir temprano y poder mañana llegar al taller apenas haya salido el sol y llena de energía acumulada durante las últimas tres semanas.
---
Ayer, en un evento sin precedentes, terminamos jugando Maratón, mi hermana, mi hermano, mi padre, C., y yo. Mi padre resultó un ñoñazo de clóset que apenas iniciado el juego nos rebasaba por más de cinco casillas y en realidad entendí que no podía ser de otra manera, porque fieles a su herencia, mis hermanos y yo somos ñoños también, y mi novio lo es un poco porque como todo el mundo sabe y ha quedado claro gracias a películas y comerciales y novelas, los ñoños se atraen entre sí. Cuando nos quedamos solos, C. me dijo: pues al final no estuvo tan terrible como yo temía, (refiriéndose a la ceremonia entera de presentación familiar).
---
Sueño:
Estoy en el aeropuerto porque me voy a Europa. Pero en el mostrador me dicen que hay algún error con mis boletos. Realmente ahí inicia el sueño: estoy desesperada, con el celular en la mano intentando contactar a la agente de viajes que me vendió los boletos. La habitación en la que estoy, que no asemeja un aeropuerto, es en realidad una pintura de Bacon. De color rojo intenso, con las estructuras blancas baconianas existiendo en realidad. Completamente angustiante. Busco en mi celular el nombre de la agente, pero en el directorio aparecen nombres de personas sin ningún orden, de manera aleatoria. Tardo mucho en encontrarla, y cuando por fin la localizo y llamo, por la bocina escucho fragmentos de conversaciones que he tenido con otras personas. Cuelgo e intento volver a llamar y el nombre ha desaparecido. De nuevo todo el numerito de buscarla entre gente que aparece en la pantalla al azar. Esto sucede varias veces hasta que pierdo la paciencia y comienzo a llorar, angustiada porque no me podré ir de viaje. Un señor se acerca, molesto, y comienza a importunarme por estar jugando con mi celular en un lugar público. Estoy tan molesta que en lugar de contestarle, lo empujo varias veces. Luego paso a otra habitación, otra pintura de Bacon, naranja.
Es de los sueños más extraños y angustiosos que he tenido. Nunca había soñado con estar dentro de una pintura con tal intensidad.
---
Pasé las semanas de la influenza como unas vacaciones obligatorias. Por primera vez en más de un año y medio, no podía ir al taller a pintar. Me traje las herramientas a mi casa y estuve pintando con modelo y al óleo. Los resultados fueron interesantes y alentadores, a pesar del calor y de las incomodidades resultantes de cambiar de lugar de trabajo, y de forma de trabajo. Pero en realidad pinté poco y viví las dos semanas como de vacaciones en mi casa, la mayor parte del tiempo viviendo una especie de luna de miel ininterrumpida con C. Veíamos películas, comíamos, salíamos a caminar, nos mirábamos a los ojos... En fin, enamorados. Me detendré aquí para no llenarlos de melosos detalles inncesarios e incomprendidos para quienes no comparten mi estado.
---
10 de mayo. De pronto, a mitad de la comida-evento-familiar-con la madre, recordé las dos entradas que publiqué hace ya un año (Se acerca el temido día... y Etcéteras), y los problemas y pendejadas que me acechaban en ese entonces. Sin planearlo demasiado, este blog ha funcionado como un registro cotidiano de mi vida. Un diario público construido a base de fragmentos, ideas, preocupaciones y sueños. Alguien me dijo hace poco "entré a tu blog, pero escribes demasiado... yo quería ver más imágenes". Esto no es visual, sino escrito. También la palabra es amiga a veces, e influenciada profundamente como estoy por El Libro de la Almohada (el libro, no la película), he convertido este espacio, en poco más de un año, en un diario continuo y fragmentado, que no necesariamente corresponde a la realidad pero que va trazando un camino virtual de quien soy. Y sin embargo resulta innecesario escribir en este blog y mucho más innecesario leerlo. Un misterio para mí por qué sigue existiendo, y sobre todo, cómo es que tengo comentarios.
(Me tardé exactamente una hora en este post)
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Ayer, en un evento sin precedentes, terminamos jugando Maratón, mi hermana, mi hermano, mi padre, C., y yo. Mi padre resultó un ñoñazo de clóset que apenas iniciado el juego nos rebasaba por más de cinco casillas y en realidad entendí que no podía ser de otra manera, porque fieles a su herencia, mis hermanos y yo somos ñoños también, y mi novio lo es un poco porque como todo el mundo sabe y ha quedado claro gracias a películas y comerciales y novelas, los ñoños se atraen entre sí. Cuando nos quedamos solos, C. me dijo: pues al final no estuvo tan terrible como yo temía, (refiriéndose a la ceremonia entera de presentación familiar).
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Sueño:
Estoy en el aeropuerto porque me voy a Europa. Pero en el mostrador me dicen que hay algún error con mis boletos. Realmente ahí inicia el sueño: estoy desesperada, con el celular en la mano intentando contactar a la agente de viajes que me vendió los boletos. La habitación en la que estoy, que no asemeja un aeropuerto, es en realidad una pintura de Bacon. De color rojo intenso, con las estructuras blancas baconianas existiendo en realidad. Completamente angustiante. Busco en mi celular el nombre de la agente, pero en el directorio aparecen nombres de personas sin ningún orden, de manera aleatoria. Tardo mucho en encontrarla, y cuando por fin la localizo y llamo, por la bocina escucho fragmentos de conversaciones que he tenido con otras personas. Cuelgo e intento volver a llamar y el nombre ha desaparecido. De nuevo todo el numerito de buscarla entre gente que aparece en la pantalla al azar. Esto sucede varias veces hasta que pierdo la paciencia y comienzo a llorar, angustiada porque no me podré ir de viaje. Un señor se acerca, molesto, y comienza a importunarme por estar jugando con mi celular en un lugar público. Estoy tan molesta que en lugar de contestarle, lo empujo varias veces. Luego paso a otra habitación, otra pintura de Bacon, naranja.
Es de los sueños más extraños y angustiosos que he tenido. Nunca había soñado con estar dentro de una pintura con tal intensidad.
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Pasé las semanas de la influenza como unas vacaciones obligatorias. Por primera vez en más de un año y medio, no podía ir al taller a pintar. Me traje las herramientas a mi casa y estuve pintando con modelo y al óleo. Los resultados fueron interesantes y alentadores, a pesar del calor y de las incomodidades resultantes de cambiar de lugar de trabajo, y de forma de trabajo. Pero en realidad pinté poco y viví las dos semanas como de vacaciones en mi casa, la mayor parte del tiempo viviendo una especie de luna de miel ininterrumpida con C. Veíamos películas, comíamos, salíamos a caminar, nos mirábamos a los ojos... En fin, enamorados. Me detendré aquí para no llenarlos de melosos detalles inncesarios e incomprendidos para quienes no comparten mi estado.
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10 de mayo. De pronto, a mitad de la comida-evento-familiar-con la madre, recordé las dos entradas que publiqué hace ya un año (Se acerca el temido día... y Etcéteras), y los problemas y pendejadas que me acechaban en ese entonces. Sin planearlo demasiado, este blog ha funcionado como un registro cotidiano de mi vida. Un diario público construido a base de fragmentos, ideas, preocupaciones y sueños. Alguien me dijo hace poco "entré a tu blog, pero escribes demasiado... yo quería ver más imágenes". Esto no es visual, sino escrito. También la palabra es amiga a veces, e influenciada profundamente como estoy por El Libro de la Almohada (el libro, no la película), he convertido este espacio, en poco más de un año, en un diario continuo y fragmentado, que no necesariamente corresponde a la realidad pero que va trazando un camino virtual de quien soy. Y sin embargo resulta innecesario escribir en este blog y mucho más innecesario leerlo. Un misterio para mí por qué sigue existiendo, y sobre todo, cómo es que tengo comentarios.
(Me tardé exactamente una hora en este post)
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L'amour,
La vida cotidiana y sus chingaderas,
Sueños
domingo 26 de abril de 2009
Uncertainty
La noticia de todas las primeras planas. No sólo en México, sino en El Pais, Le Monde, y el New York Times.
La ciudad está extraña. Semi paralizada, el ambiente que se vive es de película, resulta casi ficticio. No se conoce a los muertos, ni se ve a la gente estornudar por las calles, y sin embargo, parece que los ojos del mundo están puestos en nuestra ciudad.
Vacaciones inesperadas para jóvenes, niños y maestros. Suspensión de todas las actividades públicas, incluidas las culturales. Inseguridades colectivas e inesperadas.
Y la avasalladora cotidianidad, un domingo como cualquiera a fin de cuentas.
La ciudad está extraña. Semi paralizada, el ambiente que se vive es de película, resulta casi ficticio. No se conoce a los muertos, ni se ve a la gente estornudar por las calles, y sin embargo, parece que los ojos del mundo están puestos en nuestra ciudad.
Vacaciones inesperadas para jóvenes, niños y maestros. Suspensión de todas las actividades públicas, incluidas las culturales. Inseguridades colectivas e inesperadas.
Y la avasalladora cotidianidad, un domingo como cualquiera a fin de cuentas.
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joder...,
La vida cotidiana y sus chingaderas
domingo 12 de abril de 2009
Happiness
Hay un desastre en mi cuarto.
Hay un poco de desorden en mi vida.
Y, de nuevo, comienzo a estar enamorada...
Eso indica que es un buen momento para empezar. O, mejor dicho, recomenzar. Para mí, ya todo ha iniciado -cada vez hay menos primeras veces-. Claro, uno se cansa a veces, o se cae. Los hoyos negros pueden ser profundos. Oscuros. Habitados por el miedo y el dolor. Es difícil entonces saber si es cierto que se está llegando a algo.
El desorden es buen principio. También es importante observar que el orden no llega de un día a otro. Importante es la paciencia, la tenacidad y la disciplina. El trabajo. En mi caso, la pintura: cotidiana, inalcanzable, llena de sin sentidos, escurridiza, celosa...
Por eso y otras cosas, en este momento es necesaria también la ligereza, la elasticidad y el descanso. Volver al centro, a lo básico. Esos son los buenos principios de todo. Lograr una mezcla heterogénea, como un licuado mañanero energetizante.
Seguir pintando, continuar con mi compromiso.
Mañana lunes, creo que desordenaré un poco más mi cuarto. Y ahora comienzo de nuevo a estar enamorada. ¿Ya lo había dicho?
Hay un poco de desorden en mi vida.
Y, de nuevo, comienzo a estar enamorada...
Eso indica que es un buen momento para empezar. O, mejor dicho, recomenzar. Para mí, ya todo ha iniciado -cada vez hay menos primeras veces-. Claro, uno se cansa a veces, o se cae. Los hoyos negros pueden ser profundos. Oscuros. Habitados por el miedo y el dolor. Es difícil entonces saber si es cierto que se está llegando a algo.
El desorden es buen principio. También es importante observar que el orden no llega de un día a otro. Importante es la paciencia, la tenacidad y la disciplina. El trabajo. En mi caso, la pintura: cotidiana, inalcanzable, llena de sin sentidos, escurridiza, celosa...
Por eso y otras cosas, en este momento es necesaria también la ligereza, la elasticidad y el descanso. Volver al centro, a lo básico. Esos son los buenos principios de todo. Lograr una mezcla heterogénea, como un licuado mañanero energetizante.
Seguir pintando, continuar con mi compromiso.
Mañana lunes, creo que desordenaré un poco más mi cuarto. Y ahora comienzo de nuevo a estar enamorada. ¿Ya lo había dicho?
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L'amour,
La verdá que hasta da alegría,
Un post incomprensible
jueves 2 de abril de 2009
Weird times
Ir caminando por la calle con la sensación de haberse comido un martillo.
O de tener un permanente dolor de cabeza insignificante.
De respirar a medias.
De estar harta de tener callos en los pies.
Sufrir por no tener iPod.
Dudar si uno debió haber estudiado mejor contaduría.
En fin, cosas de todos los días...
O de tener un permanente dolor de cabeza insignificante.
De respirar a medias.
De estar harta de tener callos en los pies.
Sufrir por no tener iPod.
Dudar si uno debió haber estudiado mejor contaduría.
En fin, cosas de todos los días...
jueves 26 de marzo de 2009
For good
Hoy mi conexión sí me permitió subir estas imágenes, que hace tiempo tenía ganas de compartir. (Entre trabajo y trabajo, un momentito dedicado a mis queridos lectores).
No se pierdan, por favor, la calida y el buén preció.
Ojo: el nombre del lugar se pronuncia lightning. No se confundan.
Si pierden su boleto de estacionamiento, es indispensable hacer un verbo de un sustantivo como requisito, según queda bien claro en el punto 5.
¿Y el internet?
Y mi favorito... jóvenes artistas, vamos todos a Modas Sonsire... (por lo menos nos sacarán una foto y la pondrán en la vitrina de la tienda):
Buen fin de semana.
Buen fin de semana.
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La verdá que hasta da alegría,
Pedazos del mundo,
Un post ameno
domingo 15 de marzo de 2009
Love
Hoy tengo ganas de escribir. Son casi las ganas físicas de hundir una pluma en un tintero y adquirir de pronto la capacidad de ver los pensamientos, bajo la forma de un continuo garabato negro, sobre el papel. La mecánica es ahora distinta. En Word, los pensamientos son luz en una pantalla. Creo que eso los hace más lejanos, definitivamente más difíciles de aprehender. Pero esa opinión se debe a que soy materialista de corazón: poder tocar para creer.
Hoy el post es fuera de lo común. Ganas verdaderas de escribir, sobre un tema en particular. Cuando yo tenía 15 años, en mi casa contaba con conexión a Internet. Me volví fan de los chats; antes incluso de que hubiera ICQ. En la vida real, yo estaba en plena pubertad, pero era aún muy aniñada. Me vestía todavía con la ropa que me daban mi madre y mis tías, casi todos vestidos floreados y botines. En una reunión con amigas, donde se discutía la Tu del mes y algunas compartían el descubrimiento en carne propia del desarrollo corporal, yo causé risas y miradas extrañas al preguntar qué eran los jeans de los que todas hablaban. Para mí, eran pantalones de mezclilla y se reservaban sólo a los fines de semana en que salíamos de la ciudad. Ni qué hablar de los chicos. Sabía que existían, pero yo creía que se podía llamar novio a alguno sencillamente con que te gustara. (Eso también provocó risas y serios malentendidos en su momento). Sin embargo, cuando llegaba a mi casa después de la escuela y me conectaba al chat, me sentía diferente. Ahí sí conocí a los chicos. Tras intercambiar unas cuantas líneas con chicos cuyos nicks ahora me dan risa, nos jurábamos amor eterno y pasábamos tardes enteras escribiendo poemas de amor. Me sentía increíblemente orgullosa de mí misma. Todo el día en la escuela, pensaba en el novio del momento y en cuanto llegaba a casa me conectaba para chatear con él y decirle que todo el día en la escuela había pensando en él. Eran seres imaginarios. En mi mente adquirían todas las características posibles: eran los más guapos, los más tiernos, los más románticos. Imaginaba largas caminatas en parques desiertos, con conversaciones apasionantes sobre cualquier tema. Incluso yo me volvía un ser imaginado. Era mucho más atractiva, tenía el pelo largo, insoportablemente sedoso. Sabía exactamente qué decir en qué momento, y era la chica soñada por cualquier chico. De lunes a viernes, toda la tarde.
Ahora, todo esto no sólo es corny, sino increíblemente irrelevante. Es casi un pasado oculto. Ahora no tiene nada que ver con el amor ni con cualquier relación establecida con el sexo opuesto; por lo menos para mí. Pero en ese entonces, lo era todo. En aquellas relaciones virtuales, extraídas del mundo de la publicidad, no cabía el dolor. Hubo algunos momentos embarazosos en que pasaba de uno a otro y ambos se juntaban en la misma sala de chat. Pero eso fue lo más cercano a una ruptura. Tampoco cabía el sexo, naturalmente. Sólo en una ocasión uno comenzó a describir lo que haría si estuviéramos juntos en ese momento (evidentemente obteniendo mucho placer al hacerlo), y me asustó tanto lo que describía que cerré la ventana inmediatamente y no volví a ese chat en un rato. Como dije antes, yo me sentía todavía una niña.
No ha pasado tanto tiempo, though. Escasos diez años. El panorama de las relaciones ha cambiado notoriamente, junto con muchas otras ideas y realidades. Soy una más en las filas de los millones de seres humanos que buscan el amor real y no virtual, el contacto físico y cotidiano con otro. Tarea que pareciera sencilla por ser milenaria e instintiva, vista y vuelta a ver en todas las formas de expresión humana, aprendida desde pequeños, y una de las nobles búsquedas de nuestra vida. Pero en realidad, no resulta sencilla sino misteriosa. El dolor es uno de los hilos que la tejen. Y, por ende, aparece también el miedo, eterno entorpecedor de cualquier tarea. En realidad, me gusta creer que el amor es algo espontáneo. Para mí, no se busca. Sólo se da, si existe un terreno fértil y si eres un poco afortunado. Pero, ¿después? Y es ahí donde reside el verdadero misterio. ¿Cómo se mantiene? ¿Es cuestión de inteligencia, de karma, de líbido, o de buena voluntad? Hay algunas parejas que conozco, muy pocas en realidad, que desde afuera parece que han tenido éxito en desentrañar el misterio. Siempre he tenido ganas de preguntarles al respecto. Pero me parece una cuestión tan íntima, que aunque son buenos amigos, no me atrevo a tocar el tema. ¿Qué puede decir uno? ¿”Oye, dime cómo lo hiciste, cuéntame el secreto”? Es como una línea tomada de una comedia romántica. La intuición me dice que ese misterio está hecho de la misma materia que la vida misma. No es algo que se pueda explicar o compartir con quienes no lo han vivido. Las teorías y los consejos salen sobrando, porque nadie puede comprender lo que no puede comprender.
Y tal vez, si lo mira uno bien, no hay nada ahí. Nada para comprender o explicar o compartir o teorizar o aconsejar. Puede ser que el amor sea solamente algo que pasa, que ocurre y que a veces dura más o dura menos. Que de pronto es placer y de pronto es dolor y de pronto es unión, por instantes. Y es todo.
Hoy el post es fuera de lo común. Ganas verdaderas de escribir, sobre un tema en particular. Cuando yo tenía 15 años, en mi casa contaba con conexión a Internet. Me volví fan de los chats; antes incluso de que hubiera ICQ. En la vida real, yo estaba en plena pubertad, pero era aún muy aniñada. Me vestía todavía con la ropa que me daban mi madre y mis tías, casi todos vestidos floreados y botines. En una reunión con amigas, donde se discutía la Tu del mes y algunas compartían el descubrimiento en carne propia del desarrollo corporal, yo causé risas y miradas extrañas al preguntar qué eran los jeans de los que todas hablaban. Para mí, eran pantalones de mezclilla y se reservaban sólo a los fines de semana en que salíamos de la ciudad. Ni qué hablar de los chicos. Sabía que existían, pero yo creía que se podía llamar novio a alguno sencillamente con que te gustara. (Eso también provocó risas y serios malentendidos en su momento). Sin embargo, cuando llegaba a mi casa después de la escuela y me conectaba al chat, me sentía diferente. Ahí sí conocí a los chicos. Tras intercambiar unas cuantas líneas con chicos cuyos nicks ahora me dan risa, nos jurábamos amor eterno y pasábamos tardes enteras escribiendo poemas de amor. Me sentía increíblemente orgullosa de mí misma. Todo el día en la escuela, pensaba en el novio del momento y en cuanto llegaba a casa me conectaba para chatear con él y decirle que todo el día en la escuela había pensando en él. Eran seres imaginarios. En mi mente adquirían todas las características posibles: eran los más guapos, los más tiernos, los más románticos. Imaginaba largas caminatas en parques desiertos, con conversaciones apasionantes sobre cualquier tema. Incluso yo me volvía un ser imaginado. Era mucho más atractiva, tenía el pelo largo, insoportablemente sedoso. Sabía exactamente qué decir en qué momento, y era la chica soñada por cualquier chico. De lunes a viernes, toda la tarde.
Ahora, todo esto no sólo es corny, sino increíblemente irrelevante. Es casi un pasado oculto. Ahora no tiene nada que ver con el amor ni con cualquier relación establecida con el sexo opuesto; por lo menos para mí. Pero en ese entonces, lo era todo. En aquellas relaciones virtuales, extraídas del mundo de la publicidad, no cabía el dolor. Hubo algunos momentos embarazosos en que pasaba de uno a otro y ambos se juntaban en la misma sala de chat. Pero eso fue lo más cercano a una ruptura. Tampoco cabía el sexo, naturalmente. Sólo en una ocasión uno comenzó a describir lo que haría si estuviéramos juntos en ese momento (evidentemente obteniendo mucho placer al hacerlo), y me asustó tanto lo que describía que cerré la ventana inmediatamente y no volví a ese chat en un rato. Como dije antes, yo me sentía todavía una niña.
No ha pasado tanto tiempo, though. Escasos diez años. El panorama de las relaciones ha cambiado notoriamente, junto con muchas otras ideas y realidades. Soy una más en las filas de los millones de seres humanos que buscan el amor real y no virtual, el contacto físico y cotidiano con otro. Tarea que pareciera sencilla por ser milenaria e instintiva, vista y vuelta a ver en todas las formas de expresión humana, aprendida desde pequeños, y una de las nobles búsquedas de nuestra vida. Pero en realidad, no resulta sencilla sino misteriosa. El dolor es uno de los hilos que la tejen. Y, por ende, aparece también el miedo, eterno entorpecedor de cualquier tarea. En realidad, me gusta creer que el amor es algo espontáneo. Para mí, no se busca. Sólo se da, si existe un terreno fértil y si eres un poco afortunado. Pero, ¿después? Y es ahí donde reside el verdadero misterio. ¿Cómo se mantiene? ¿Es cuestión de inteligencia, de karma, de líbido, o de buena voluntad? Hay algunas parejas que conozco, muy pocas en realidad, que desde afuera parece que han tenido éxito en desentrañar el misterio. Siempre he tenido ganas de preguntarles al respecto. Pero me parece una cuestión tan íntima, que aunque son buenos amigos, no me atrevo a tocar el tema. ¿Qué puede decir uno? ¿”Oye, dime cómo lo hiciste, cuéntame el secreto”? Es como una línea tomada de una comedia romántica. La intuición me dice que ese misterio está hecho de la misma materia que la vida misma. No es algo que se pueda explicar o compartir con quienes no lo han vivido. Las teorías y los consejos salen sobrando, porque nadie puede comprender lo que no puede comprender.
Y tal vez, si lo mira uno bien, no hay nada ahí. Nada para comprender o explicar o compartir o teorizar o aconsejar. Puede ser que el amor sea solamente algo que pasa, que ocurre y que a veces dura más o dura menos. Que de pronto es placer y de pronto es dolor y de pronto es unión, por instantes. Y es todo.
martes 10 de marzo de 2009
Siesta del sábado 7 de marzo
Estaba en una plática con un científico, que me decía que cada vez era más difícil que una mujer se embarazara porque el comportamiento de los óvulos y espermatozoides estaba cambiando. Ahora, cuando un espermatozoide llegaba al óvulo, en lugar de introducirse en él, se detenía en seco frente al óvulo. Se quitaba la cabecita, y muy amablemente se la extendía al óvulo diciendo: tome usted, señorita.
Me reí muchísimo al despertar.
Me reí muchísimo al despertar.
sábado 7 de marzo de 2009
Sade
Hoy salí tempranísimo de mi casa para dar las clases habituales de sábado 9 a.m. Medio dormida aún, desayuné, me lavé los dientes y la cara, y a las carreras tomé algunas revistas para leer si la concentración infantil lo permitía. De pasada tomé del buró mi libro actual, Mishima o la visión del vacío, de M. Yourcenar.
Ya en el salón de clases, en un momentito de descanso, abrí mi mochila para continuar mi lectura y oh sorpresa, en lugar de Yourcenar me había traído al Marqués de Sade... me dio un ataque de risa instantáneo, imaginando la perversidad de llevar a Sade a una clase de niños de 7 años...
--
He conocido a P. Es maestro del programa en el que trabajo, y damos clases en el mismo centro. Lo conocí desde octubre, pero comenzamos a salir apenas. En parte porque ambos hacemos muchas cosas y nuestros horarios coinciden poco, y en parte porque yo quedé un poco crashed después de la ruptura con O.
P. es alto y es sagitario. Y hoy nos tomamos un café.
--
Estoy iniciando una serie de pinturas para la exposición colectiva que se está armando en el taller, y que, sin nos aceptan en los espacios solicitados, avisaré en el presente blog.
Se trata de desnudos en formato cuadrado, de 150x150 cm. La primera aún no está terminada, pero posteo la foto de la pieza en cuestión...

Ya en el salón de clases, en un momentito de descanso, abrí mi mochila para continuar mi lectura y oh sorpresa, en lugar de Yourcenar me había traído al Marqués de Sade... me dio un ataque de risa instantáneo, imaginando la perversidad de llevar a Sade a una clase de niños de 7 años...
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He conocido a P. Es maestro del programa en el que trabajo, y damos clases en el mismo centro. Lo conocí desde octubre, pero comenzamos a salir apenas. En parte porque ambos hacemos muchas cosas y nuestros horarios coinciden poco, y en parte porque yo quedé un poco crashed después de la ruptura con O.
P. es alto y es sagitario. Y hoy nos tomamos un café.
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Estoy iniciando una serie de pinturas para la exposición colectiva que se está armando en el taller, y que, sin nos aceptan en los espacios solicitados, avisaré en el presente blog.
Se trata de desnudos en formato cuadrado, de 150x150 cm. La primera aún no está terminada, pero posteo la foto de la pieza en cuestión...

En fin, las fotos no tienen muy buena calidad, pero permiten tener una idea de la pieza.
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Recomiendo ampliamente el post del sábado 7 de marzo del blog de mi amigo Bob. Sobre todo la primera parte. Me parece que explora el sentir del citadino actual, ante la amenaza del 2010 que se acerca, y cuya tradición de 200 años nadie ignora.
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Aprovecho para agradecer todas las recomendaciones musicales. Iré posteando mis comentarios poco a poco. Comenzando por Cat Power, que por cierto ya conocía porque no sé quién me dejó todo The Greatest en mi iTunes. Me gusta, y también me arrulla un poquito.
Creo que es todo, por hoy.
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Pintura y etc.
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