10 de mayo de 2009

Diez de mayo, again

Sentada en mi cocina, me termino un espresso americano helado de Starbucks, intentando no fumar más y escribir este post en menos de media hora para dormir temprano y poder mañana llegar al taller apenas haya salido el sol y llena de energía acumulada durante las últimas tres semanas. --- Ayer, en un evento sin precedentes, terminamos jugando Maratón, mi hermana, mi hermano, mi padre, C., y yo. Mi padre resultó un ñoñazo de clóset que apenas iniciado el juego nos rebasaba por más de cinco casillas y en realidad entendí que no podía ser de otra manera, porque fieles a su herencia, mis hermanos y yo somos ñoños también, y mi novio lo es un poco porque como todo el mundo sabe y ha quedado claro gracias a películas y comerciales y novelas, los ñoños se atraen entre sí. Cuando nos quedamos solos, C. me dijo: pues al final no estuvo tan terrible como yo temía, (refiriéndose a la ceremonia entera de presentación familiar). --- Sueño: Estoy en el aeropuerto porque me voy a Europa. Pero en el mostrador me dicen que hay algún error con mis boletos. Realmente ahí inicia el sueño: estoy desesperada, con el celular en la mano intentando contactar a la agente de viajes que me vendió los boletos. La habitación en la que estoy, que no asemeja un aeropuerto, es en realidad una pintura de Bacon. De color rojo intenso, con las estructuras blancas baconianas existiendo en realidad. Completamente angustiante. Busco en mi celular el nombre de la agente, pero en el directorio aparecen nombres de personas sin ningún orden, de manera aleatoria. Tardo mucho en encontrarla, y cuando por fin la localizo y llamo, por la bocina escucho fragmentos de conversaciones que he tenido con otras personas. Cuelgo e intento volver a llamar y el nombre ha desaparecido. De nuevo todo el numerito de buscarla entre gente que aparece en la pantalla al azar. Esto sucede varias veces hasta que pierdo la paciencia y comienzo a llorar, angustiada porque no me podré ir de viaje. Un señor se acerca, molesto, y comienza a importunarme por estar jugando con mi celular en un lugar público. Estoy tan molesta que en lugar de contestarle, lo empujo varias veces. Luego paso a otra habitación, otra pintura de Bacon, naranja. Es de los sueños más extraños y angustiosos que he tenido. Nunca había soñado con estar dentro de una pintura con tal intensidad. --- Pasé las semanas de la influenza como unas vacaciones obligatorias. Por primera vez en más de un año y medio, no podía ir al taller a pintar. Me traje las herramientas a mi casa y estuve pintando con modelo y al óleo. Los resultados fueron interesantes y alentadores, a pesar del calor y de las incomodidades resultantes de cambiar de lugar de trabajo, y de forma de trabajo. Pero en realidad pinté poco y viví las dos semanas como de vacaciones en mi casa, la mayor parte del tiempo viviendo una especie de luna de miel ininterrumpida con C. Veíamos películas, comíamos, salíamos a caminar, nos mirábamos a los ojos... En fin, enamorados. Me detendré aquí para no llenarlos de melosos detalles inncesarios e incomprendidos para quienes no comparten mi estado. --- 10 de mayo. De pronto, a mitad de la comida-evento-familiar-con la madre, recordé las dos entradas que publiqué hace ya un año (Se acerca el temido día... y Etcéteras), y los problemas y pendejadas que me acechaban en ese entonces. Sin planearlo demasiado, este blog ha funcionado como un registro cotidiano de mi vida. Un diario público construido a base de fragmentos, ideas, preocupaciones y sueños. Alguien me dijo hace poco "entré a tu blog, pero escribes demasiado... yo quería ver más imágenes". Esto no es visual, sino escrito. También la palabra es amiga a veces, e influenciada profundamente como estoy por El Libro de la Almohada (el libro, no la película), he convertido este espacio, en poco más de un año, en un diario continuo y fragmentado, que no necesariamente corresponde a la realidad pero que va trazando un camino virtual de quien soy. Y sin embargo resulta innecesario escribir en este blog y mucho más innecesario leerlo. Un misterio para mí por qué sigue existiendo, y sobre todo, cómo es que tengo comentarios. (Me tardé exactamente una hora en este post)