29 de diciembre de 2008
La ñoñez, caray
19 de diciembre de 2008
Noches de paz y de amor
14 de diciembre de 2008
Sobre la Navidad
No sé quién haya diseñado este letrero, pero probablemente tenía poco contacto con las toallas femeninas. No sé qué es lo que la mano está arrojando, pero eso no es una toalla sanitaria...
Por otro lado, en la Cantina La Faena, que conoce quien asistió a mi cumpleaños no. 24, los azulejos de la entrada te reciben con frases populares que te hacen reflexionar. Las comparto ahora con ustedes:
12 de diciembre de 2008
12 horas de vuelo: expo en Irrigación 104
Pintura de Liliana Ang.
Gráfica de Laura Chenillo
Gráfica de Diego Narváez
Gráfica de Roberto García-Hernández.
Gráfica de Roberto García-Hernández.
Serie de dibujos de Mauricio Carlos.
Dibujo de Mauricio Carlos.
Pintura de Silvia Andrade.
Tendremos en exclusiva obras de reconocidos talentos jóvenes, que van desde las cajas de Mauricio Carlos (cuyos precios están entre los $50 y los $200 pesos), hasta las más tradicionales disciplinas de pintura, gráfica y fotografía. 29 de noviembre de 2008
Clips
23 de noviembre de 2008
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21 de noviembre de 2008
¿Quién quiere una vacuna que le cambie la vida?
3 de noviembre de 2008
Milena se sube a un camión de mudanza
El próximo sábado. Quien quiera venir, invitadísimo (partiremos de Danubio a las 2 de la tarde por ahí, con destino a la Roma). Será una mudanza rápida, limpia y feliz. Sobre todo para Milenito, que entre el contrato de la luz y la búsqueda desaforada de una estufa barata no para. Por cierto, quien sepa de alguna, avísenos, no?
Que empiece el próximo año. Este ya dio de sí.
23 de octubre de 2008
Sobre el estrés... todavía
19 de octubre de 2008
Domingo 10 pm, no hay mejor momento para postear
11 de octubre de 2008
Not much
5 de octubre de 2008
De pajaritos, comuniones y cerrajeros
14 de septiembre de 2008
Fotografías del evento
8 de septiembre de 2008
good news, bad news
31 de agosto de 2008
Exposición
24 de julio de 2008
19 de julio de 2008
Próximo cuarto de siglo
16 de julio de 2008
14 de julio de 2008
Propaganda
13 de julio de 2008
Capítulo no. 144
8 de julio de 2008
Carlos: I miss you
O's Parti: La fiesta estuvo bien. Me enteré que Bicho está vendiendo sus piedras en internet, aunque hoy las estuve buscando en Mercado Libre y nanai. Probé una pizza buenísima. Llevé un corto vestido rosa; as always I was overdressed, pero ni modo, me gusta disfrazarme en los momentos importantes. Me emborraché mucho, canté, me reí mucho también... aguanté como antes, no me dormí a medianoche, aunque al final de la fiesta recuerdo haberme acostado en un pasillo a dormir. Ruy se reía y me decía "no, china, aquí no, espera..." Je. It was fun. O. was happy I think. Al día siguiente recogimos, trapeamos un poco y salimos a desayunar: yo unos tacos de carnitas, O. unas quesadillas de hongos con flor. Por la tarde, comí con sus padres. Y después, la pesadilla: la pelea del siglo. No pretendo revivir detalles ahora, pero pinche sacón de onda. Nunca habíamos peleado así. Primera vez. Terrible. Se fue a su casa. Para superar una pelea así, de la que amaneces con ojos hinchados, y toda zarandeada por dentro, es necesario: A)emborracharte -y yo lo acababa de hacer-, B) irte. Mejor me fui.
Viajé a Monterrey de jueves a domingo, y en este viaje conocí también el aeropuerto de Toluca (joya) y el sonriente servicio extra-amabilísimo de volaris e interjet. No me dio miedo el avión por 1a vez en varios años, no comí cabrito, fui la única visitante en el MARCO el sábado por la mañana y me tomé todo el tiempo que me dio la gana para no pintar ni leer ni hacer nada provechoso más que pensar y poner cosas en orden dentro de mi cabecita. Pocas, realmente, pero tal vez ayudó. Dormí, comí... comí demasiado. Regresé recompuesta, contenta. Cabe recalcar también que vi más monjas juntas que las que he visto en los últimos 5 años de mi vida. Pero estuvo bien, me caen bien las monjas. Me gustan sus disfraces. Ya de vuelta, O. y yo hablamos, la tensión se rompió. El momento pasó (o así parece).
Qué bueno que no le guste leer blogs, no sé qué pensaría de esta entrada...
Esta es mi última semana de vacaciones. Aunque como ahora inicio una vida aparentemente fragmentada (la pintura por un lado, las clases a los niños por otro, mis deberes como consejera... todo sin la aparente unión que era la ENAP), en algunas áreas inicio vacaciones, en otras acabé ya, y en varias nomás no tengo, je. Pero bueno, recomenzaré a trabajar con los niños la próxima semana. La pintura, hijaeputa, no se ha dejado estas últimas semanas... better luck next time I hope.
Enfin, perdonen, ¿y ustedes? ¿cómo han estado?
(Carlos I miss you cabrón).

Retrato de Laura. 2008.
24 de junio de 2008
enhebrando
11 de junio de 2008
Luiggi
4 de junio de 2008
chocoaventuras
1 de junio de 2008
Ayer, mi madre me regaló vestidos
25 de mayo de 2008
primer cigarro del domingo / ya bajó el calor
Torso no. 8
Hoy me desperté tarde, desayuné (un huevo estrellado sobre sincronizada) y después volví a dormir. Mi día empezó oficialmente a la una de la tarde. El fin de semana pasado mi tío me recomendó un lugar que se llama la clínica del sueño, en donde revisan tus costumbres dormitivas. Estoy considerando ir, no entiendo cómo durmiendo 6 ó 7 horas diarias, me canso tanto en la semana. Independientemente de la pasión con la que vivo mis actividades cotidianas, pienso que hay algo extraño en mi creciente necesidad de descanso.
El sábado pasado fui a ver strippers. Experiencia que no creo que se repita, y que no le deseo a nadie, como no sea para tomar fotos undercover. La mesa de al lado, señoritas oficinistas de 35-45 años, vivían el momento con mucha emoción. Gritaban y alzaban boletitos para pedir privados de manera desaforada. Fue extraño estar en un antrillo así (paredes negras con pintura fosforescente de peces y estrellas) sin humo de cigarro. Esa noche me enteré de la existencia de la Church of the Flying Spaghetti Monster (FSM), cuyos detalles pueden conocer en su página de internet. Es una propuesta interesante para ateos.
El lunes pasado choqué, dirigiéndome a mis clases. Frené ante un tope y el camión de Electropura que venía detrás no frenó. Realizamos todo el numerito (llamar al seguro, avisar al DIF que no llegaría a tiempo, la paciente espera...) porque mi defensa se había enchuecado notoriamente. Conforme pasaron los minutos de las dos horas y media que estuve a la mitad de la nada en Xochimilco, parecía que la defensa se iba componiendo sola. Cuando llegué a mi casa, contenta porque pagarían la reparación (la primera vez que me pagan en un choque), la defensa se veía normal... Rarezas de la vida. Más tarde ese mismo día un limpiavidrios me llamó "la güerita más linda del alto" y no me dejó darle dos pesos.
Debo ponerme a trabajar en mi tesis. Los dejo. Los quiero.













