Torso no. 8
Hoy me desperté tarde, desayuné (un huevo estrellado sobre sincronizada) y después volví a dormir. Mi día empezó oficialmente a la una de la tarde. El fin de semana pasado mi tío me recomendó un lugar que se llama la clínica del sueño, en donde revisan tus costumbres dormitivas. Estoy considerando ir, no entiendo cómo durmiendo 6 ó 7 horas diarias, me canso tanto en la semana. Independientemente de la pasión con la que vivo mis actividades cotidianas, pienso que hay algo extraño en mi creciente necesidad de descanso.
El sábado pasado fui a ver strippers. Experiencia que no creo que se repita, y que no le deseo a nadie, como no sea para tomar fotos undercover. La mesa de al lado, señoritas oficinistas de 35-45 años, vivían el momento con mucha emoción. Gritaban y alzaban boletitos para pedir privados de manera desaforada. Fue extraño estar en un antrillo así (paredes negras con pintura fosforescente de peces y estrellas) sin humo de cigarro. Esa noche me enteré de la existencia de la Church of the Flying Spaghetti Monster (FSM), cuyos detalles pueden conocer en su página de internet. Es una propuesta interesante para ateos.
El lunes pasado choqué, dirigiéndome a mis clases. Frené ante un tope y el camión de Electropura que venía detrás no frenó. Realizamos todo el numerito (llamar al seguro, avisar al DIF que no llegaría a tiempo, la paciente espera...) porque mi defensa se había enchuecado notoriamente. Conforme pasaron los minutos de las dos horas y media que estuve a la mitad de la nada en Xochimilco, parecía que la defensa se iba componiendo sola. Cuando llegué a mi casa, contenta porque pagarían la reparación (la primera vez que me pagan en un choque), la defensa se veía normal... Rarezas de la vida. Más tarde ese mismo día un limpiavidrios me llamó "la güerita más linda del alto" y no me dejó darle dos pesos.
Debo ponerme a trabajar en mi tesis. Los dejo. Los quiero.

2 comentarios:
Jo jo, cuánto qué comentar:
Yo fui a un table dance un 30 de diciembre del 2003 y la experiencia, en verdad, es del todo desdeñable: gachas, necesitadas, casi humanas. Prefiero las tarjetitas de los tables. ¿Te ha dicho el vago de vuestro novio que coleccioneo tarjetitas de tables? Uff, guárdemelas!
Que las cosas recién descompuestas se vean repentinamente estables es genial...ach, me voy, es lunes.
La Iglesia del Monstruo volador del espaghetti con E no sólo es la onda sino que cuando tratas de hacerte una imagen mental de semejante cosa, no sé alguien más, me parece espeluznante, una cosa con alas y salsa.
¿Te gusta Luc Tuymans, china? Si no lo conoces, el vago ya citado tiene un libro, exígeselo.
Hola, China.
Nomás paso a decirte que están bien padres tus cuadros y las fotos que pones.
Saludos a ti y al greñas también.
PD. ahora que te he leído con calmita, vendré a comentarte más seguido.
Un abrazo, Bicho.
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