30 de enero de 2009

Golpe

Las cosas se dieron de la siguiente manera: Estoy en el taller, tranquilamente. Recibo un mensajito de O., en el que me dice que nos podemos ver el fin de semana, como respuesta a varios mails insistentes. Se supone que nos vamos a ver para hablar, sobre lo nuestro, etc., etc... Entro en un rush emocional y le pregunto a S., le pregunto a C., las conveniencias de responderlo y cómo hacerlo. Llena de éxtasis superficial, decido salir del taller y llamarlo para quedar. Salgo corriendo en el acelere, y el tonto de M. está cortando madera justo en la puerta del taller, y trae un tablón al hombro. Nos cruzamos en la puerta de entrada y él gira y yo voy como bala y madres, me golpea accidentalmente en la cabeza, justo en la ceja izquierda, cerquita del ojo. En medio de mi situación emocional, siento clarito el golpe no de la tabla que M. trae en el hombro, sino del destino mismo. Un golpe que me dice "estúpida", por creer... por seguir creyendo... por seguir queriendo... después de meses. Me suelto a llorar. M. no se entera por qué lloro, el bobo cree que es porque me pegó accidentalmente con una tabla. Y me abraza.

23 de enero de 2009

I MIEI SOGNI

JUEVES 8 DE ENERO Iba a un concierto en Guadalajara, y a la banda principal le abría el grupo de mi primo P. La construcción del foro era rarísima, y el público se sentaba en unas plataformas que asemejaban olas, medio curvas, de cemento. Nos tocaba el mejor lugar, que no era enfrente (de hecho creo que no alcanzábamos a ver el escenario), pero era en el centro. Junto a nosotros, tallado en piedra grande, estaba el mapa de las salidas de emergencia. MARTES 6 DE ENERO Soñé que era mi cumpleaños no. 30 y yo, confundida, no entendía qué había ocurrido en los últimos 5 años. Estaba sentada a la mesa con amigos que me juraban que yo tenía 30 y yo no sabía si me estaban cabuleando o no. Recuerdo que volteaba con los más próximos y les preguntaba: ¿es cierto?, y cuando me respondían que sí, yo reflexionaba y decía: no, 30 no... 27, 28 a lo más... Pero todos negaban con la cabeza. DOMINGO 18 DE ENERO Todo fue confuso, aunque intento acordarme del sueño no puedo hilar la historia. Recuerdo algo acerca de unos niños, hijos de alguien, que eran como vampiros. Recuerdo que sobre todo tenían nombres de vampiros. La niña se llamaba Lucrecia o algo así, y el niño no puedo recordarlo. Los papás, que juraban que los niños eran vampiros, los vestían raro, con vestidos antiguos, largos. Y ellos tenían como 10 años y se veían tristes. MARTES 13 DE ENERO Desperté inquieta y malviajada, aunque no recuerdo el sueño con claridad. Me encontraba a O. y esa misma noche conocía a otro chico y empezábamos a andar y esa misma noche cortábamos (en una sola noche, pero en el sueño se sentía como mucho tiempo...). Luego veía a O. y comenzábamos a besarnos, y de pronto atrás de mi estaba el otro chico y yo no podía decidir qué hacer. Al final me iba. MIÉRCOLES 14 DE ENERO Anoche mi sueño cambiaba todo el tiempo, y no recuerdo el inicio. Estaba con todo mi taller trabajando, pero el taller era más largo y había otras personas. Luego estábamos todos juntos contestando un examen. De pronto llegaba un tanque de guerra, un jeep militar y una como avionetita o helicóptero que volaba muy bajo. Iban como en un desfile, pero eran los únicos. Todos los observábamos seriamente, y ellos hacían una demostración. La avionetita volaba y comenzaba a disparar al tanque y al jeep, pero sin querer herían a un tipo del jeep. El tipo se asustaba, estaba todo lleno de sangre y comenzaba a llorar. Los demás nos enojábamos mucho. VIERNES 23 DE ENERO Estaba en la casa de un amigo (realmente de pronto era casa de alguien, de pronto era de alguien más y así). Estaba muy lejos y ya era de noche, así que a mí me daba miedo regresarme. Hacía todo lo posible para quedarme a dormir. Al papá de mi amigo se le descomponía la camioneta así que yo me ofrecía a cuidar a los hermanitos, y los ponía a ver una película. Pero de pronto había una escena erótica y entonces yo los obligaba a voltearse hacia la pared. Luego llegaba alguien más (que no conozco en la vida real) y teníamos una conversación sobre lo cool que es Milena. Finalmente llegaba una niña muy muy pequeña y se me sentaba en las piernas y me decía "yo soy de San Diego, en Zacatecas", y yo me ponía a platicar con ella.

20 de enero de 2009

De la impermanencia

Vengo de ir al cine. Fui a ver Benjamin Button, con alguien. Ja. Y acabo de escribir a mis jefes-en-teoría (aunque no los conozco realmente, todo el trato ha sido por e-mail) para pedirles el siguiente material: Hojas de colores (rosa, verde, morada, amarilla, naranja, azul). Paquetes de 100 hojas. Unos 100 lápices. Unos 25 cuadernos marquilla. Barras de plastilina (verde, negro, rosa, rojo, azul, blanco, naranja, morado). Unas 3 ó 4 barras de cada color. 500 cartulinas blancas. 500 pliegos de papel bond Botes para mezclar pinturas, unos 10.10 godetes Pintura vinílica o acrílica: 1 lt. negra, 1 lt. azul, 1 lt. rojo, 2 lts. blanca, 2 lts. amarilla 3 litros de resistol. 1 sacapuntas eléctrico o unos 15 normalitos Y ayer estuve repintando un mural hasta las 2 de la mañana. Y eso que apenas es martes. Abrazos, jadeos. Y la verdad, estoy sonriendo...

13 de enero de 2009

Nonsense

Friedrich. The Monk by the Sea.
Me gusta hablar contigo por teléfono... y me desespera a la vez. Prometí ser paciente, pero no me sale muy bien. Cuando estamos al teléfono, me gustaría decirte Te Quiero, o decirte Ya No Hablemos Más, Todo Ha Terminado, para que algo pasara! Pero me doy cuenta de que a) Ese es mi signo de fuego hablando, y b) Eso precisamente No es la paciencia. Y yo quiero aprender a ser paciente... o intentarlo por lo menos. Invítame a salir.

11 de enero de 2009

Post de domingo

Es domingo, once de la noche. Estoy recuperándome de una reunión que ayer acabó a las 6 de la mañana. Rarísima, éramos seis personas que generalmente no solemos reunirnos, y entre el gusto de vernos y una plática que se desarrollaba fácilmente, como estambre, nos dio la madrugada. Ni siquiera hubo música. Pura charla, vino tinto y cigarros. Todavía sigo cruda. Hoy se fue mi abuela de regreso a su casa, en Torreón, Coahuila. Vino originalmente al funeral de mi abuelo, que fue en noviembre, y se quedó por dos meses. Vivió paso a paso la remodelación de la cocina... y se quejó muy poco. Fue raro convivir con ella tanto tiempo de manera cercana. Pero me gusta mi abuela. Sus idas a misa, su tranquilidad, sus berrinches a veces de niña chiquita y sus ataques de mujer consentida. Mi familia es una familia de mujeres consentidas y fuertes a la vez. Mujeres extrañas, que han conocido hombre pero que parecen estar solas y contentas. Mujeres que tienen hijas e hijos y les heredan algunas desgracias, los llenan de historias, les infunden pasión y fuerza y, a veces, amor. Rezongonas, escandalosas, protectoras, increíblemente solidarias, en una búsqueda incansable por la justicia, medio locas, medio neuróticas, indiferentes a ciertos criterios sociales, izquierdosas pero niñas bien, y que a lo largo de su vida parecen repetir en sus actos a toda hora la frase que les quedó muy bien grabada en su juventud: antes muerta que sencilla... Mi familia, la familia Granillo, esto es. Heredera de la locura y la fuerza de mi abuelo, de su sentido de la justicia y del trabajo, de su terquedad y su ser autodidacta. Herederos también de la alegría de mi abuela, de su voluntad inquebrantable y su exploración interna y espiritual. De ella obtuvimos la vanidad, la extraña mezcla de independencia y dependencia, de acompañamiento en solitario. Eso creo yo. Tal vez si ellos leyeran este post estarían en desacuerdo y desconocerían de lo que hablo. Pero últimamente he estado reflexionando en las características Granillo. Mezcla de escorpión y libra, de pasión y violencia y tranquilidad y equilibrio. Si es que eso se puede lograr. Por lo pronto, seguimos intentando.

8 de enero de 2009

Esto no se acaba hasta que se acaba

.
.
.
.
.
.
.
Un haiku para iniciar el año: ¿Qué pretendo encontrar internándome en el viento? -Taneda Santôka

29 de diciembre de 2008

La ñoñez, caray

Extrañé este blog. Las pocas boberías que escribo cada veinticinco mil días... las extrañé. Mañana me voy a Tepoztlán un par de días. Pretendo reflexionar sobre el año, hacer lista de propósitos y demás cursilerías propias de la época y que a mí tanto me gustan. Ñoñeces. Y qué. Me gustan, me caen bien. Soy ñoña, aunque eso no me define. Me gusta pensar que el próximo año será diferente, mejor. Que seré una mejor persona y que al final entenderé un poco más el complejo marasmo que nos rodea. Me gusta pensar que la pintura me llevará a algún lado, que la vida de pronto tendrá momentos llenos de sentido, que no me ahogaré en pequeñeces y cotidianeidades (como hasta ahora ocurre a veces)... Que conoceré a más personas interesantes, que aprenderé, y que volveré a enamorarme. Ñoñeces. A veces me siento rara estando con gente. Me siento inútil y con la cabeza llena de pajaritos (aunque en el fondo yo crea que está llena de oro). A veces me asombran las personas que hablan con certeza, las personas que están seguras de lo que están seguras, aquellos que han pensado y repensado algo y han dado en algún clavo. A veces también me desesperan los que, por el contrario, pareciera que tienen un mundo tan pequeño que cualquiera en la sala puede ver sus límites menos ellos. Los que hablan y hablan y hablan y realmente no se preguntan nada. Algunos incluso dan por sentado que las cosas son como ellos las ven y las viven. Me desesperan y me asombran también. Y yo sé que, a veces, yo también soy así. Pero en este momento no, ahora estoy a la mitad de algo. Tengo certezas, aunque no pensadas y repensadas, sino sentidas e intuidas y bastante sencillas. Hay también certezas contradictorias, de todo ámbito, que no me he preocupado por darles coherencia. Pero fuera de esas certezas todo es confuso, y la confusión es la que reina. El exterior se presenta inaccesible, gigantesco, lejano e incomprensible. Una vez soñé que yo era un barco de madera. O más bien una lanchita pequeña, y estaba dándome de golpes contra una valla de madera en medio del mar. El océano inmenso, con sus olas y su movimiento, y esta lanchita perdida golpeándose contra un pedacito de valla a la mitad de la nada. Fue un sueño más bien triste. Lancha incapaz de rodear la vallita y de perderse en el mar... Todo irá bien mientras tenga un motivo para seguir empujando, creo. Mientras haya ganas y energía. Espero que el próximo año mi motivo siga siendo la pintura. Ése es mi propósito más querido. Ñoña. Y qué.

19 de diciembre de 2008

Noches de paz y de amor

Obligado es, antes de partir de viaje, dejarles una pequeña imagen de saludo y que contenga buenos deseos.
De modo que me voy, estaré ausente hasta el día 28 más o menos. Roguemos que pueda cumplir el guadalupe-reyes. Hasta ahora, voy puntual. Abrazos a todos y, sí, feliz navidad...

14 de diciembre de 2008

Sobre la Navidad

No tengo cocina. Hace poco más de 2 años nos mudamos a esta casa y decidimos que la cocina tendría que cambiarse algún día; un año y medio después comenzamos a conversar al respecto y a idear una nueva cocina. Hace 3 meses contactamos a una arquitecta y negociamos los cambios a la casa, tiempos y precios. Y el jueves pasado llegó el primer albañil, a quitar todos los muebles de la vieja cocina y a romper el piso. Tendré dónde cocinar y comer para aproximadamente la segunda semana de enero. Mientras tanto, se debe tener reservas de agua y pan en el dormitorio por si ataca el hambre, y el resto de las comidas son de prestado. Como en la zona de construcción se encuentra también el calentador, nos hemos quedado sin agua caliente... Me estoy bañando cada dos días en casas de amigos diversos. Pero basta de intimidades. En mi trabajo ha corrido el rumor de que en diciembre recibiremos el pago correspondiente y después, hasta marzo o abril del próximo año. Así que la crisis comienza a arreciar. Ya no se puede ni invitar un café. Tampoco estoy pintando mucho... mi carpintero me debe bastidores y no tengo dónde trabajar. Me gusta navidad porque es un alto: se pasa la página a un nuevo año. Y esto se siente en la práctica porque ya ahora, a apenas 14 de diciembre debo dejar de hacer planes para iniciar trabajos, salir con amigos e iniciar cualquier proyecto personal, académico, profesional o de cualquier índole. Queda una semana para el inicio oficial de vacaciones, y es una semana llena de actividades para todo el mundo, así que cualquier cosa se aplaza hasta las primeras semanas de enero. Creo que sólo así no me siento obligada a hacer. Y en mi mente verdaderamente me preparo para un descanso de algunas semanas. Descanso de mi constante necesidad de planear y hacer y esperar resultados. No sé si sea así para todos... pero a mí me gusta este alto obligado. El otro día, en el baño del consultorio de mi doctora, tomé esta foto para subirla al blog: No sé quién haya diseñado este letrero, pero probablemente tenía poco contacto con las toallas femeninas. No sé qué es lo que la mano está arrojando, pero eso no es una toalla sanitaria... Por otro lado, en la Cantina La Faena, que conoce quien asistió a mi cumpleaños no. 24, los azulejos de la entrada te reciben con frases populares que te hacen reflexionar. Las comparto ahora con ustedes:
Quiero resaltar de manera especial la gran verdad que contiene el siguiente dicho. La pura sabiduría popular:
Haliburton, quien sea que fuera, conocía sobre la vida y la naturaleza de las mujeres...
Y mi favorita:
Finalmente, subo la prometida foto del arbolito navideño que adorna las oficinas administrativas de la ENAP. Siempre en una escuela de artes se aprecia la creatividad:
(Nótese los clips que sostienen las esferas, y apréciese la ironía en mi comentario).
Feliz Navidad. Y mejor año nuevo...

12 de diciembre de 2008

12 horas de vuelo: expo en Irrigación 104

Estimado lector:
Tengo el agrado de invitarlo a la primera expo-venta de arte que se llevará a cabo los días sábado 13 y domingo 14 de diciembre en Irrigación 104. Para su agrado y comodidad, puede ver algunas de las piezas que estarán a la venta, a precios muy accesibles:
Pieza gráfica de José Porras.
Pintura de Liliana Ang.
Pintura de Liliana Ang.
Gráfica de Laura Chenillo
Gráfica de Diego Narváez
Gráfica de Roberto García-Hernández.
Gráfica de Roberto García-Hernández.
Serie de dibujos de Mauricio Carlos.
Dibujo de Mauricio Carlos.
Pintura de Silvia Andrade. Tendremos en exclusiva obras de reconocidos talentos jóvenes, que van desde las cajas de Mauricio Carlos (cuyos precios están entre los $50 y los $200 pesos), hasta las más tradicionales disciplinas de pintura, gráfica y fotografía.
Avisen a amigos y familiares, y no olviden llevar su cartera, pues pueden encontrarse justo la pieza que estaban buscando para un muy especial regalo navideño.
Los esperamos este sábado y el domingo, de las 12:00 a las 20:00, en Irrigación no. 104, colonia Irrigación.

29 de noviembre de 2008

Clips

Quería subir unas fotos. Este blog no me deja. Será suficiente platicar que en el árbol navideño de las oficinas de la ENAP, las esferas están colgadas con un clip. (Nota mental: subir la foto pronto).

23 de noviembre de 2008

--

Empezaré por el principio. Estoy triste, y estoy siendo honesta. O. y yo terminamos. Aparento estar bien, pero en realidad me duele mucho. Y yo sé que estaré bien, pero estoy lastimada. Esta vez yo no quería que fuera así. Nunca se entiende nada cuando acaba de ocurrir. Sólo se siente el crash.
Mi abuelo murió el lunes. Sin angustia aparente, sólo dejó de respirar. Murió irremediablemente. En mí quedan los dos sucesos extrañamente unidos en una voluta triste y un poco macabra.
Ojalá mañana me despierte temprano y sea lunes.

21 de noviembre de 2008

¿Quién quiere una vacuna que le cambie la vida?

Milena ya se mudó. Ya tiene luz, gas y muebles, y desde hace dos semanas duerme feliz bajo un techo distinto, suyo, elegido al fin. Y lindo, además. Yo tengo tantas cosas que contar en estas dos semanas, que no me bastará con un posteo. Contaré una aventura por post. Viernes 7 de noviembre: Tras varios meses de no respirar bien, con una especie de gripa discontinua pero presente siempre, decidí finalmente ir a la otorrina. Sorpresa: soy alérgica. ¿Qué se puede hacer en esos casos, doctora? El tratamiento es el siguiente, se hace un examen de alergenos para ver a qué resultas alérgica, y con base en los resultados se te hace una vacuna personalizada, después viene una aplicación semanal de la vacuna, durante un año. Yo pienso: ok, no lo creo, eso no ocurrirá nunca. Pero antes de poder agradecerle su atención y pedirle un medicamento cualquiera para poder respirar aunque sea durante una semana, se me adelanta: Pero ser alérgico involucra más que sólo estornudar cada rato, no respirar bien afecta cada esfera de tu vida. Por ejemplo, como tu cerebro no se está oxigenando lo suficiente, por las noches no descansas, por lo que probablemente siempre estás cansada y no tienes ganas de ir a ningún lado... (ante este comentario abro los ojos y las orejas... cierto...) Por ende, como siempre estás cansada, seguro siempre estás de mal humor... a los alérgicos se los reconoce fácilmente porque tienen un caracter terrible, difícil de soportar para quienes los rodean (ahí sí ya no dudo, este speech se dirige a mí... claro, digo yo boquiabierta, ahora entiendo muchas cosas...) Pero esto no es todo: una alergia es una intoxicación del organismo ante cualquier sustancia, cuando estás intoxicada permanentemente, tus defensas están bajas y todo te afecta más. Generalmente síntomas como éstos: cansancio, defensas bajas, malhumor, se asocian con el estrés; probablemente tu llevas un tiempo creyendo que tienes problemas de estrés y resulta que en realidad se trata de una sencilla alergia que se quita fácilmente con una vacuna... Ahí si me compró. No es necesario que diga más, le dije yo muy segura, quiero hacerme el examen ese y la vacuna semanal y empezar ahora mismo. La doctora sonriendo me dijo, no te arrepentirás, ya verás, esto te cambiará la vida... Qué lujo. Poder comprar una vacuna y cambiar así de fácil de vida... jajaja. Mis respetos para la doctora y su veta de vendedora. En cinco minutos me convenció. Ya me hizo el examen y ayer fue mi primera aplicación de la vacuna. Esto del cambio de vida no es tan inmediato como me lo prometió... pero en fin, si me voy a inyectar durante un año, bien puedo darle de plazo un par de meses para empezar a cambiar de carácter...

3 de noviembre de 2008

Milena se sube a un camión de mudanza

El próximo sábado. Quien quiera venir, invitadísimo (partiremos de Danubio a las 2 de la tarde por ahí, con destino a la Roma). Será una mudanza rápida, limpia y feliz. Sobre todo para Milenito, que entre el contrato de la luz y la búsqueda desaforada de una estufa barata no para. Por cierto, quien sepa de alguna, avísenos, no?
Y el domingo por la mañana, en equipo explorador junto con el Bicho, iremos a la Lagunilla. Entre muebles y ropa pasaremos toda la mañana. También, ¿alguien se apunta?

Que empiece el próximo año. Este ya dio de sí.

Prendo mi último cigarro del día (no les diré que número es, porque hace mucho que rebasé los dos cigarros diarios que tanto trabajo, sudor y kilos me costó alcanzar)... y me dispongo a hacer una entrada amena, sencilla y agradablemente ilustrada por múltiples fotografías que me tomaron varias horas conectada para poder subirlas. En fin, viernes pasado, 11 de la mañana. Llego a la ENAP un poco tarde y aún así medio dormida y ma encuentro con una sorpresa sorpresa: la curva (amplio patio con pastito, para quienes no conocen la ENAP, que obtiene su nombre por la forma de la pared que lo rodea) llena de estudiantes dibujantes, y en el centro de la multitud, dos modelos desnudos con caballos. Sí sí, caballos... ¿Qué demonios...?
No había más que hacer. Reírse un rato y sentarse como tonto a dibujar así, en lo colectivo. No sé a qué maestro (de diseño, seguro...) se le ocurrió tan folcórica idea, pero fue eso, folclor puro, en una mañana cualquiera, en esta escuelita.
Poniendo punto y aparte, les comparto, por vez primera y no prometo que sea la última, algunos de los trabajos de mis alumnitos a quienes puse a realizar figuras de papel maché con el tema del día de muertos. Creí que sería buena idea explorar con materiales y el modelado y demás, pero resultó al final un proyecto tan apresurado, que quedaron sencillamente adornos para la ofrenda que se puso en el centro dif. Sin embargo, y a pesar de tan triste expectativa, me llenaron de ternura sus figuras de brujas, calabazas y demonios. Ya quisiera a veces tener su soltura y su simpleza para este tipo de proyectos.
Este fin de semana pasado, después de (once again, yeah) malentendidos con O., me fui a casa de Carlos a pasar el fin de semana. Esto de malvibrarse con el chico se está volviendo común y me está malvibrando más de lo que me gustaría. Ustedes no están para saberlo ni yo para contarlo -pero lo haré anyways-: después de una larga conversación sobre lo poco que nos vemos, lo mucho que O. trabaja y cómo una pareja necesita tiempo para ser pareja (aunque suene ñora, lo siento, tal vez en el fondo sí soy ñora), habíamos decidido irnos de viaje juntos -uy, romance- para celebrar un año, este fin de semana. Y pácatelas, que O. sale con que tiene que trabajar el sábado. Aunque me ofrecía irnos de sábado en la tarde a domingo, yo me desmoroné un poquito por dentro. Me negué, me confundí, me sentí sola, me fui con Carlos, que también se siente negado, confundido y solo. Tal para cual, as always. Viernes 31 de octubre. Tantos años en los que preparé fiesta tras fiesta de disfraces, con premio, sin cover, con largas listas de invitados, en cantinas, en casas. Ahora me tocó pasar la noche con mi querido, solos y borrachos, escuchando el desfile interminable de ¿me da mi calaverita? y los timbrazos interrumpiendo cada 10 minutos. It was fun, actually.
Un buen fin de semana, tranquilo. Dos películas: una cursi y la otra extraña. El piano, que yo no había visto porque cuando salió recuerdo que yo era demasiado pequeña, y que fue conversación de más de una sobremesa cómo no era una película para niños y eso que había actuado una niña, cómo era posible... Lloré y todo, mientras Carlos junto a mí con la laptop en las rodillas, se burlaba toda la película. Como se negó a verla (aunque estaba junto a mí), yo se la tenía que ir platicando. Parecíamos marido y mujer viendo la telenovela. Yo cada rato: uy, no, ya la vio el marido... ay no, cómo es posible, la pobre hija... uy, no, qué terrible lo que acaba de pasar, mira... En fin. La otra es digna también de mención por ser la película más extraña que he visto en un buen rato (y eso que ya vi la última de los Cohen, qué maravilla). Death Proof, de Tarantino. Pinche película rara... pero no puedo evitarlo, las películas de coches me prenden. Las canciones del soundtrack se me han quedado pegadas lo que va de la semana.
Esta última foto es algo de lo que estoy trabajando actualmente. Pongo una foto de la pintura como va, a la mitad, para mostrar que, como en otros terrenos, también ahí ando buscando no sé qué, confundida pero necia. Como la mudita del piano. Es mi taller, es mi lugar. Un autorretrato grande. Ya le traía ganas.
Noviembre, 2008.
Los últimos meses del año me ponen un poco de malas.