28 de abril de 2008
Llueve
Llueve.
Hoy, después de ver a O. unos minutos y al dirigirme a mi coche metí ambos pies a unos charcos que parecían menos profundos de lo que eran. De camino a mi casa (ya a salvo en mi vocho) una suburban gigantesca que pasó junto a mí levantó olas que entraron por las ventanillas semi-abiertas.
Mi coche se llenó de olor a caca (me supongo que era agua de caño...)
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2 comentarios:
Mi estacionamiento se llena de caca. Pones en una balanza: coche o pies llenos de mierda?
Por fin me puedo dar una vuelta por aquí, vaya.
Y nada, sí, el lunes llovió estúpidamente (como siempre debería llover, por favor) y justo me acordé de usted, señorita. Me vi enfrentado a palillos chinos que, no sin dificultad, medio amaestré. Y afuera llovía, y yo, comiendo. Anyway...
Sí, hay que cerrar las ventanillas, aunque a mí me da más miedo la gente que el agua.
Saludos, siempre lo digo, al Vago de O.
Aburrr
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