Finalmente, la fiesta de Laura tuvo lugar aunque fue petit-comité (adoro el término), y hubo también fiesta de Tita el viernes, fiesta-fiesta con todas las de la ley, taquiza incluida (y Lety bailando quebradita en medio de un círculo de mirones, según me contaron...). A las dos asistí y de ambas me fui a las 11 y media de la noche. Sí, soy una nena. Pero en mi defensa diré que las pláticas de adultos "contemporáneos" (otro término que detesto pero tengo que aplicar) me deprimen. Creo que se debe a que por un inicio vocacional confundido y una estancia en el extranjero, entré dos años después que mis compañeros de prepa a la universidad. Casi todos terminaron sus carreras ya hace año y medio, por lo que están ya plenamente en la etapa siguiente, mientras que yo apenas comienzo a vislumbrarla. Con un pie todavía en la universidad, en donde aún tienen lugar las pláticas de borracheras y/o encuentros sexuales cuyos detalles se olvidaron por el alcohol, problemas con los padres o con los maestros, y temas de interés para la adolescencia tardía en general, me cuesta trabajo creer que mis amigos de prepa estén ya discutiendo las posibilidades que ofrecen distintas cuentas bancarias y los problemas que genera un pago de nómina retrasado... No podemos negar por más tiempo que estamos haciéndonos adultos (o nos hicimos ya sin darnos cuenta cabal). No entendemos a los emos, nadie se emborracha ya realmente (más que Tita, obvio), y ahora todos llegan a las fiestas con botellas de vodka (cuando antes entre todos apenas juntábamos $70 para chelas) y con unas caras de cansancio que en otros tiempos sólo demostraban que habíamos comenzado la parti desde el miércoles para seguirla hasta el domingo a mediodía, y que ahora son indicadoras de que el día en la oficina estuvo pesadón, que el jefe es un hígado y que la quincena aún está lejana... Como me decía O. ayer, el paso siguiente es que nuestros encuentros se den en bodas o, peor aún, en cenas "tranquilas, para no desvelarnos, que todos tenemos cosas que hacer temprano". Guac. No hay nada que hacer... ¿a nadie lo deprime como a mí? ¿Denota una terrible inmadurez de mi parte? ¿A la gente en general le emociona cumplir 25 años? (Sí, puede que en el fondo sea este año... que me deprime...).
Para alegrar un poco este post tristísimo, dejo una fotografía de una punta seca, perteneciente a una serie de retratos en miniatura que hice el año pasado. Disculpen que la calidad de la imagen no es muy buena.

Éste es Adrián. Muy buenas noches tengan todos ustedes...

2 comentarios:
Hola China!! Me dió mucha risa tu post!!! por tu visión pesimista de crecer!!
mujeeer mujeeer el diablo te viene a ver jaja no no es ciertto, no te espantes, nomàs soy yo :P
aaah crecer : agobio, la adolesencia tardìa (muy tardìa) es lo de hoy, emborracharse, no trabajar en la tesis, pintar obscenidades, tener pedos ( pendejisimos) amorosos que no te dejan vivir (uuuuhhh), perder el estilo y cantar yuri y amanda miguel con lagrimas en los ojos, los amorios de una noche y las noches de besofests....
como fuè a pasar el tiempo tan rapido????
por cierto que boniito grabado, se parece mucho a uno que tengo en la sala de mi casa :P
besitos
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